Yellow Bricks: “Queremos divertirnos y sonreír, que últimamente no está muy de moda”

Rodrigo, Carlos, Guillermo y César forman Yellow Bricks.
Rodrigo, Carlos, Guillermo y César forman Yellow Bricks.

Rodrigo, Carlos, Guillermo y César forman Yellow Bricks.

Han pasado más de cuatro décadas desde que los Who aseguraran que los chicos estaban bien. Ahora la cosa ha cambiado: la crisis económica compromete el futuro (y el presente) de toda una generación. Con un mensaje lleno de optimismo, muchas ganas de pasarlo bien y una carga de denuncia ante los que nos (des) gobiernan, Yellow Bricks animan a la juventud a alzar la voz para decir NO. Con su primer disco en el mercado (Say no now kids), atienden a la llamada de Quemarropa para hablarnos de su debut y de su visión personal acerca de la escena española actual.

Entre Barcelona, Madrid y Gijón transitan cuatro chicos descarados, rebeldes, con un punto de arrogancia y muchas ganas de comerse la vida. Una actitud y una personalidad que, por cierto, añoran en la industria musical española. Rodrigo Fáez (voz y guitarra), Guillermo Moya (bajo), y los hermanos Carlos Martínez (guitarra) y César Martínez (batería) son los nombres detrás de Yellow Bricks, cuatro rockeros con un carácter único e intransferible que reivindican la sonrisa como válvula de escape ante tan precaria situación. Y el derecho a réplica para una generación que se encuentra perdida, así como a pasarlo bien a pesar de todo. ¡Qué menos!

Con poco más de un año de vida, Say no now kids coloca en la rampa de lanzamiento a uno de los grupos más prometedores del rock patrio. El pasado mes de abril se presentaban en sociedad en la Sala Upload de Barcelona con un álbum autoeditado, de composición y producción propia (junto a Valen Nieto, de Raydibaum), grabado en los estudios Blind Records de Barcelona, como antes hicieran Sidonie, Supersubmarina, Love of Lesbian o Elefantes. El resultado: once temas pop repletos de melodías pegadizas y unas letras frescas y descaradas, escritas en la lengua materna de William Shakespeare y Oscar Wilde.

A pesar de huir de etiquetas previas, más allá de una paleta de sonidos ecléctica y un mensaje urbano, su apuesta evidencia una predilección por el rock manufacturado en las islas británicas. A nadie se le escapa la influencia britpop en las canciones de Yellow Brick. Oasis como referencia de un sonido que también le debe mucho a los Beatles, los Kinks y a la escena de Manchester de los ochenta. El mismo nombre del grupo recuerda a la canción old yellow bricks de los (claro) ingleses Arctic Monkeys. Eso sí. Reclaman la atención en el sello español como una referencia de buen rock.

La insolencia de los Gallaguer sobrevuela cada nota de un sonido guitarrero, directo y asequible, con una línea instrumental sin demasiados artificios y tremendamente bailable. El lema de la banda lo deja claro: “Peace, fuck and apples”.  Yellow Bricks conciben la música como una excusa para dejarse llevar por la diversión, el buen rollo y las ganas de pasarlo bien. El mensaje de sus letras, en sintonía con sus melodías, no esquiva el compromiso social, sin entrar en farragosas denuncias políticas. Rodrigo y sus chicos colorean, a base de temas optimistas, las hostias que nos depara una época verdaderamente gris. Una brisa juvenil, tan vitalista, concisa y veloz como sus liberadores propósitos.

"Say no now kids" es el primer disco de Yellow Bricks.

“Say no now kids” es el primer disco de Yellow Bricks.

Vuestro primer álbum lleva por nombre Say no now kids. ¿A qué se debe negar la juventud española?

No es negar la juventud, todo lo contrario, es aprovecharla para que los jóvenes como nosotros digamos que no a la situación actual. Puede que no se cambie nada, pero es necesario saber decir que no a ciertas personas, ciertas circunstancias y ciertas decisiones de los gilipollas que suelen mandar en la sociedad. Es una forma de decir: “Hey, aquí estamos y no vamos a tragar con todo”.

Para aquellos que todavía no conocen a Yellow Bricks, ¿qué propone vuestra música?; ¿qué intenta trasmitir vuestras canciones?

El mensaje es de optimismo. El de huir de esta situación y el de soñar con una vida mejor. No es nada nuevo de lo que puede pensar cualquier otra persona, pero hacemos de ese mensaje una canción. Queremos pasárnoslo bien, divertirnos, salir con nuestros colegas y sonreír, que últimamente no está muy de moda…

En cada uno de vuestros temas laten, de forma intensa, las influencias de la música popular británica. Todo el mundo rememora a Oasis en vuestro sonido y melodías. Además de los Gallagher, ¿qué otros grupos de las islas han marcado vuestro recorrido musical?

¿Los Gallagher quiénes son? Nosotros bebemos de las fuentes de la calle. Nos gusta cualquier tipo de música, aunque creemos que la nuestra es propia y tiene el mensaje urbano que falta. Hay muchas y grandes bandas ahora mismo, pero creo que, con la nueva ola de modernismo innovador que hay, que también es necesario, olvidamos de vez en cuando ciertas realidades que nos hacen ver la vida de la forma en que la vemos. Stone Roses, Red Hot, Arcade Fire, Arctic… Da igual la banda, la influencia, lo que queda es la música. Y la cerveza. Es lo único que todos tenemos en común.

Al hilo de esa ascendencia británica, ¿qué os hace decidiros por el inglés a la hora de componer vuestros temas?; ¿entra en vuestros planes hacerlo en español?

Componer en castellano no. Este país es lo que es. Desde pequeños se nos ha enseñado que lo de fuera es lo que realmente vale, y punto. También tenemos mucha más facilidad a componer en inglés porque, de esa forma, las chorradas que decimos quedan más disimuladas. Hablar de amor es cursi, pero si dices love es cool. Y en este país, con tanto modernillo, lo cool es más trendy. Got it?

Por cierto, ¿dónde se inspira el nombre de Yellow Bricks? ¿Tiene algo que ver con la canción de Arctic Monkeys (old yellow bricks)?

Significa que cuando tienes un objetivo que quieres cumplir, como en el caso de Dorothy (de El Mago de Öz) que quería irse a casa, debes seguir tu camino, hacer lo que tienes que hacer para lograrlo. En nuestro caso, triunfar en este mundo infernal de la música. By the way, nos encanta el temazo de Arctic Monkeys!

En la actualidad, un amplio sector de gente joven muestra una fiebre por la escena independiente, al margen de las radiofórmulas. ¿Tiene futuro el rock entre ambas alternativas?

El rock siempre tiene futuro, siempre y cuando no olvide sus raíces. Las radiofórmulas siempre fueron iguales: van a lo que está de moda. Siempre lo hicieron. Ahora mola más el rap, el hip hop, el reggaeton o como se diga… Pero el rock nunca pasa de moda y siempre está ahí porque el rock son los bares, es la calle, es el alcohol, son los amigos. El rock está en todas partes, lo otro no.

¿Qué importancia le concede al rock la industria discográfica española?

La misma que las radiofórmulas. A este país parece que le mola más Bisbal y el resto de triunfitos o los rollos andaluces… Pero hay muy buen rock y bandas como Sidonie, Xoel López, Lori Meyers… Aquí se hace gran rock, siempre se hizo desde Los Suaves y demás. De hecho, y mirándolo desde una perspectiva más fría, me da la sensación de que el rock funciona mejor que el resto de mierdas.

En vuestras entrevistas y encuentros con los medios hacéis gala de un carácter propio y una postura comprometida. ¿Se echa de menos un punto más de actitud en el panorama del rock nacional?

Es que no hay actitud. Y ojo que la actitud no es rajar, insultar o putear. Nosotros somos lo que somos, nosotros mismos. Lo de subir al escenario y bailar, o animar a la gente, o decir cosas bonitas para que las tías nos tiren sus tangas… Como que no nos sale. Respetamos a quien lo haga, pero los que quieran ver eso que mejor se vayan a ver a Robbie Williams.

Vuestro estilo es directo, guitarrero, con unas melodías pop asequibles y vitalistas. ¿Mantendréis ese estilo esencial o estáis abiertos a nuevas vías experimentales?

No paramos de componer y seguramente demos un giro hacia el nuevo power pop folk andaluz pronto. Seguramente el día que nos muramos hagamos eso…

Por otro lado, ¿qué pensáis del resto de escenas de moda como el pop electrónico o el folk pop?

Uy muy bien hilado. Respetamos e incluso nos gustan otros estilos. Son necesarios para diversificar el panorama musical y para que otras bandas se dediquen a otras cosas porque en lo nuestro saben que somos los mejores jaja. Fuera bromas, o no, en la banda escuchamos de todo. De hecho, no nos ponemos de acuerdo a la hora de poner un playlist en los coches, pero nos gusta todo y esa es la base para enriquecer nuestros temas.

Terminemos hablando de futuro. Del futuro de Yellow Bricks y sus siguientes proyectos. ¿Qué debemos esperar del futuro a corto y medio plazo de la banda?

Debéis esperar a vernos el sábado en cualquier bar pasándonoslo bien. El resto, lo que 2014 nos depare. Pero lo primero es lo primero: sobrevivir al siguiente fin de semana.

Escucha el álbum de debut de Yellow Bricks en Spotify:

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