Tippi Degré, la Mowgli de la vida real.

tippi degre

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Tippi Benjamine Okanti Degré, más conocida en los medios como solamente “Tippi Degré”, se ha convertido en estos días en una niña revelación. Aunque su historia aún está por escribir -solo tiene 23 años-, ya ha dado al mundo occidental, siempre apegado al progreso, una lección sin proponérselo.

Nacida en Namibia el 4 de junio de 1990 y posteriormente nacionalizada francesa, tuvo como patio de recreo el desierto de Kalahari. Vestida con un taparrabos, sus mejores amigos eran elefantes y jirafas, aunque en su lista no faltaron amistades peligrosas, como los leopardos y las serpientes. El secreto, decía hace dos décadas, es no moverse: “No llevar un palo ni un fusil, sino quedarse quieto a su lado”.

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Durante los años que vivió en Namibia (posteriormente se trasladó con sus padres a Madagascar y, por último, a la capital parisina) se hizo amiga de los bosquimanos y de los miembros de la tribu Himba del Kalahari, que le enseñaron a sobrevivir alimentándose de raíces y bayas, y a hablar su idioma. Durante años la pequeña se hizo una con la naturaleza, libre de perjuicios y sin prejuzgar desde la inocencia infantil la vida en un entorno salvaje. Todo ello, bajo la atenta mirada de sus padres y sus cámaras, los cuales la fotografiaban en multitud de ocasiones.

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Tippi podría ser la protagonista de una adaptación biográfica del libro de Rudyard Kipling, El libro de la selva , aunque contada en primera persona. Aunque la separación de sus padres la obligó a sustituir la naturaleza por el asfaltado París, rememora incesantemente sus diez primeros años de vida en Namibia. “Recuerdo todo aquello como algo luminoso. Mi vida cotidiana se desarrollaba en la naturaleza; jugaba con los animales, disfrutaba”, dice antes de recordar a sus amigos bosquimanos, “gente adorable, muy abierta, curiosa, despierta, acogedora”. El amor de ellos por la naturaleza es tal que “cuando acaban la caza, le piden perdón al animal y le agradecen haberlos alimentado”, explica.

Hoy, con apenas 23 años, Tippi se dedica a la grabación de documentales sobre la vida salvaje. Pese a su libro My Book of Africa, pese a su página web donde podemos indagar sobre ella, pese a los mil y un reportajes que puedan hacerse sobre ella, una cosa ha quedado clara:

Tippi Degré nos ha abierto los ojos y nos ha llevado a preguntarnos, en la intimidad, si merece la pena formar parte de los ‘civilizados’.

 

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