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Despertares

Despertares: alza científica cinematográfica

Despertares

 

“La ciencia no es saber lo que puede o debe hacerse, sino también saber lo que podría hacerse, aunque quizá no debiera hacerse”

Despertares, no trata de despertarse de la cama. No se trata de despertar la mente. Pero sí que podemos hablar de este film de los años 90 como una magnificencia cinematográfica unida a la prosperidad científica.

Esta semana os traigo una buena trama, con buenos actores e interpretaciones, donde relatan datos reales al ser un film autobiográfico basados en hechos con gran veracidad.
Despertares está rodada por el estadounidense Penny Marshall basada en la autobiografía del neurólogo Oliver Shacks,  y trata de los experimentos con efectos benéficos realizado con la L-dopa (Levodopa), una sustancia precursora sobre la dopamina relacionada con la enfermedad de Parkinson.
Su transición, tuvo que ver realmente con los pacientes catatónicos que sobrevivieron a la epidemia de encefalitis letárgica, desde los años 1917 hasta 1928, donde se les dió “más vida” en todos los aspectos.

Despertares: Encefalitis letárgica entre bastidores

Despertares está protagonizada por el fallecido Robin Williams (Doctor Malcom Sayer) y como paciente, haciendo uno de sus mejores interpretaciones, Robert De Niro (Leonard Lowe), se familiarizan ambos entre las diversas investigaciones que conlleva este fármaco, haciendo de “conejillo de indias” el gran De Niro, donde su vida cambiará y le hará ver cosas que nunca vió al estar dormida la parte correspondiente al cerebro, por causa de su enfermedad.

A lo largo de la película, muestra una preocupación obvia por el bienestar y mejora de los pacientes. A la vez que observamos que indaga sobre la enfermedad y las similitudes que los pacientes tienen entre sí para así hallar una cura que los ayude a salir del estado en el que se encuentran.

De cualquier forma, esta aparente preocupación del Doctor Malcom Sayer por la recuperación de los afectados puede deberse a un deseo de satisfacción personal, a la necesidad de alcanzar una nueva meta que marcará un hito en su carrera.
Las bases teóricas para el uso de este compuesto en el Parkinson se apoyan observando en pacientes con esta enfermedad, la dopamina se agota, pero que las células restantes aún son capaces de producir un poco de dopamina captando su precursor, L-dopa.
Este tratamiento elimina generalmente la hipocinesia (debilidad motora y disminución del movimiento), la rigidez disminuye el temblor. El desenlace final, pone problemas de tratamiento, pero no os voy a ejercer de farmacéutico de barrio, ni como farmacólogo profesional, aunque no esta demás dar a conocer y divulgaros de que trata esta sustancia.

Con sus tres nominaciones a los Oscar, a la mejor película, al mejor actor principal, Robert De Niro y al mejor guión adaptado, os recomiendo que la veais, para que podais apreciar, reiros incluso con buenas escenas de comedia, y sobre todo, queridos cinéfilos, lo que es la vida desde otro punto de vista científico junto a la humanidad y sus cosas gratas, comprensivas e indulgentes que nos conlleva.

Que la disfruteis.