Radiografía de la industria española

Hace bien poco toda la prensa, radio y televisión se han hecho eco de la noticia económica más optimista que se ha producido en los últimos tiempos, la caída de las cifras de desempleo en 1949 personas. Este dato ha creado un alboroto periodístico como hacía tiempo que no se veía, e incluso ha revolucionado también en las redes sociales, como no puede ser de otra manera. Y la verdad, no es para menos, poder celebrar que el desempleo en España está tocando techo. Desde mi punto de vista no podría poner la mano en el fuego por la política de empleo de este gobierno de España, que en realidad ya no tiene la capacidad de legislar y tomar decisiones de gran calado económico y social. A partir de esta última legislatura ha sido la troika (FMI, BCE y Comisión Europea) quienes han tomado las riendas de la economía española. Y no solamente la troika sino también por lo que podríamos llamar el capitalismo financiero internacional, otro gobierno mundializado en la sombra, que toma las decisiones de inversión más trascendentales en este contexto de globalización que padecemos día a día. Estos señores tan poderosos manejan entre fondos de pensiones y fondos de inversión un patrimonio equivalente al 75,5% del PIB mundial. De modo que es complicado que el gobierno de Montoro-Rajoy pueda legislar a favor de la industria española, industria que es la única que podría acabar con el paro a medio plazo si se actuara en beneficio de la defensa de la industria. No hay más que ver cómo nos regocijamos todos cuando leemos en prensa que el sector calzado por ejemplo ha batido records en exportación durante el ejercicio 2012. Si de verdad se busca un modelo económico basado en la exportación de bienes y servicios, ya están tardando en implementar un amplio programa de política económica exterior, no olvidemos que tenemos un importante sector productor de  moda en su más amplio sentido, muy manufacturero y  absolutamente competitivo en precio, calidad y diseño. El problema es la fabrica, no parece que a estos financieros les interese el complejo mundo de las fábricas, demasiados problemas y la tasas de beneficio o de retorno de la inversión es muy pequeña e incierta comparado con los resultados de  la inversión financiera en los fondos que movilizan billones de dólares todos los días y que cruzan las fronteras de un continente a otro en función de las expectativas de los tipos de interés y la estabilidad política y social de los países.

Considero que España necesita un gobierno con más energía y consciente de la necesidad de recuperar las tradiciones manufactureras y artesanas, sin olvidar compatibilizarlo con la evidente transformación económica que se está pergeñando en el mundo occidental. Es importante que se impulse la inversión y el acceso a la I+D, a la innovación en sectores estratégicos. Combinar, en una palabra los sectores intensivos en capital humano con los sectores más capitalizados. De lo contrario, el paro seguirá creciendo, España necesitará cada año más presupuesto para financiar el pago del desempleo, más riesgo de inestabilidad social. La prima de riesgo que goza actualmente España no explica que estemos saliendo de la crisis industrial, sale el sector bancario y financiero, aunque también con lesiones, Basilea II y Basilea III se lo va a poner muy difícil. Además, y muy importante, la tasa de morosidad  en el pago de las hipotecas y préstamos de las familias, no cesa de crecer, lógicamente es así, pues nos estamos convirtiendo en un país empobrecido por la intensa devaluación salarial y precariedad  laboral en todos los sectores de la actividad económica.

Es evidente que los números macroeconómicos se encuentran algo más estabilizados, pero la incertidumbre persiste. Cualquier día “los mercados”, teledirigidos por aquellos seres que quienes desconocemos sus rasgos faciales o su identidad y que, desde una siniestra oficina en algún lugar de los EEUU se toma decisiones que seguramente, nos desorientará a todo el mundo. Y otra vez vuelta  atrás. Tampoco olvidemos que el desarrollo tecnológico continúa su proceso de innovaciones en el sector industrial, tanto en Japón como en América, ahora mismo hay un notable avance en la industria robótica, pensemos en un horizonte no muy lejano, que podría ser 2020. Alguna sorpresa nos sorprenderá en el ámbito de la industria y la robótica que dificultará aun más la creación de empleo. Y para terminar no podemos entender un desarrollo industrial sin financiación abundante que permita poner en funcionamiento toda una actividad dirigida por el talento y el conocimiento. Sin ese lubricante que es el crédito no es posible pensar en una recuperación solida y dinámica que permita crear empresas, fábricas, iniciativas empresariales conducentes a crear riqueza, aportar crecimiento al PIB y al final creación de empleo tanto en la industria como en el sector servicios.

Ya hemos dicho en algún otro trabajo que la economía es compleja, es difícil acertar en las decisiones económicas cotidianas tanto de los empresarios como de los consumidores. Es complicado también entender el mecanismo de subida de precios de algunos bienes y cuál será la reacción del consumidor a corto plazo. Decía hace unos días en Madrid, el economista Kenneth Arrow (1921) profesor de la Universidad de Stanford (USA) y Premio Nobel de Economía en 1972, muy conocido en el ámbito profesional por la “paradoja de Arrow”, padre del teorema de la imposibilidad, que sería muy necesario de una buena herramienta de previsión basadas en el estudio de la probabilidades, que nos permitan conocer mejor las previsiones futuras en los mercados de la producción y el empleo por ejemplo. Hasta aquí os puedo contar acerca de la importancia de la industria en el desarrollo económico de un país. Para poder acompañar este trabajo, sugiero que nos animemos un poco y disfrutemos con el león de Belfast, Mr. Van Morrison.

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