Política, economía e incertidumbre

Política, economía e incertidumbre

Política, economía e incertidumbre
Arrancamos en esta nueva etapa de Quemarropa con los análisis y reflexiones sobre los asuntos económicos que más nos preocupan en estos momentos de incertidumbre política a corto plazo. Es una obviedad recordar que estamos ya inmersos en un año absolutamente electoral, lo que se llama un ciclo político que de alguna manera altera la coyuntura política y económica. Y se altera por la dedicación de toda la clase política, tanto el gobierno en pleno como la oposición y el resto de fuerzas que componen el arco parlamentario. En esta ocasión se concitan la aparición de algunas nuevas formaciones que vienen dando mucha guerra (mediática desde luego) y que son básicamente dos las más relevantes: Ciutadans y Podemos. La primera de ellas podríamos situarla en una posición de centro derecha algo así como una socialdemocracia del siglo XXI, y la otra fuerza, Podemos, no sabemos si se encuentran en la derecha o en la izquierda. Ellos mismos no se han definido nítidamente, como buenos profesores de ciencia política que son (los Errejón, Monedero, Iglesias, etc) saben que el pensamiento clásico y tradicional de izquierda y derecha no es lo más actual que se lleva en los últimos años. Esto a más de uno nos puede recordar aquel penoso eslogan de Falange Española durante la II Republica, siendo Jose Antonio Primo de Rivera su máximo líder, que decía : “ Ni fascismo ni comunismo, nacionalsindicalismo”. Obviamente y revisando sus curriculums podríamos asegurar que se encuentran más cómodos en la izquierda radical que en la socialdemocracia. Son todos ellos muy democráticos en la defensa de sus principios y filosofía política. Otra cosa sería a la hora de establecer, llegados al poder, un programa político y económico que fuera del todo real y pragmático, acorde con las practicas habituales en el seno de una democracia burguesa con matices, inspirados en una economía social de mercado y más ampliamente en un modelo capitalista con tintes socialdemócratas.

Es ineludible que hagamos alguna reflexión sobre lo que está sucediendo en el gobierno heleno, liderado por Syriza y su presidente de Gobierno Alexis Tsipras. El planteamiento de los de Syriza nos puede servir como referencia para saber qué podría ocurrir si en las próximas elecciones obtuvieran la victoria o la mayoría absoluta los planteamientos de Podemos, aunque personalmente lo considero muy improbable. Aunque a veces el electorado de este bendito país es inescrutable y las encuestas nunca recogerán las decisiones que se toman minutos antes de efectuar el derecho al voto. En ese caso, estamos comprobando cómo la Comisión Europea y el Eurogrupo acostumbran a tratar a los representantes griegos cuando se reúnen en Bruselas o en Berlín. Si recordamos los hechos acontecidos durante el primer encuentro negociador con las instituciones (léase troika), ocurrió lo que coloquialmente llamamos “la primera en la frente”, más o menos se les advirtió que se olvidaran de las quitas en su elefantiásica deuda (alrededor de 275.000 millones de euros), hay que respetar los acuerdos firmados con los gobiernos anteriores respecto al pago de dicha deuda. Yanis Varoufakis, el nuevo y flamante ministro de Finanzas del gobierno heleno, ha tenido que recular y plegarse a las decisiones de los jefes de la troika. Al gobierno griego no le agradan las políticas que fomentan la austeridad en el país, estas solo crean miseria y pobreza, además de un declive en el consumo y la inversión internacional. Los inversores tienen miedo, nadie sabe cómo va a terminar esta sucesión de idas y venidas a Bruselas, pensando en recoger las migajas de la negociación. El poder de la troika o de las instituciones es muy alto, así como la presión del capital financiero junto con los países ricos del norte ha podido con la política chulesca de Varoufakis y con la soberbia del ministro alemán Schauble. En esta ocasión David no ha podido contra Goliat. Admito que me agrada el discurso económico y la oratoria de Varoufakis, es un gran economista y tiene la cabeza muy bien amueblada. El problema es el muro con el que hay que enfrentarse, los puristas disciplinados de Alemania y el Bundesbank. Opino que un exceso en austeridad no es una solución para un país. Existen políticas que pueden ayudar a refinanciar el peso de la deuda, más plazo y mejores condiciones en costes financieros. Pero también existen otras formulas para gobernar mejor un país y racionalizar el gasto corriente, mejorar la recaudación fiscal y escapar de la economía sumergida Optimizar la administración publica y estrechar lazos con economías que puedan desembarcar en el país ofreciéndole seguridad y estabilidad en sus inversiones. Tengamos en cuenta que España podría verse en una situación parecida si en un futuro no se manejan bien las riendas del país.

Respecto Ciudadans, el programa electoral parece creíble y pragmático, además el programa económico lo esta puliendo otro brillante economista español, Luís Garicano, profesor en la London School Of Economics. Esta fuerza política no representa un cambio radical en sus planteamientos, su líder Albert Rivera parece una persona honesta y sensata. Respecto al Partido Popular y PSOE, está todo dicho desde hace ya tiempo. Ahora reaccionan ante el temor de la perdida de popularidad y, por lo tanto, la desaparición de las mayorías absolutas y el bipartidismo. Lo estamos viendo en las últimas semanas, sobra dinero para los colectivos más necesitados, se anuncia la bajada del IVA del 21% al 10%, y más cambios que iremos viendo a medida que se aproximen las elecciones generales. Algo que no veíamos desde el año pasado es un incremento también en la inversión pública local: plazas publicas, rotondas, asfaltado público, adecentamiento de la vía pública, ornamentaciones suntuosas, etc.

Para concluir, considero que es necesario cambiar el modelo de hacer política en España. El problema está en saber si tenemos a las personas idóneas y más capacitadas para desarrollar un periodo de regeneración democrática y economica. Estas metas son necesarias para salir del hoyo de la austeridad, enfocar todos los esfuerzos hacia una economía más productiva, más innovadora, capaz de crear empleo y recuperar la ilusión del país. La desigualdad economica y social, ha sido una de las secuelas de la aplicación de las políticas intensivas de austeridad y consolidación fiscal durante los últimos años, y no solo en España sino en los países que conforman la Europa del Sur. Después de observar esta política de tierra quemada cabe plantearse si hubiera sido posible otra forma de evitar tanta penuria para combatir los efectos de esta crisis económica. Al final nos queda el mal sabor de boca y frustración, por haber hecho tanto esfuerzo solo para salvar a los responsables del desaguisado financiero y bancario. En estos momentos, miramos a nuestro alrededor y tenemos más desahucios, más paro de larga duración sin expectativas, más miedo, más economía sumergida y más corrupción. Intolerable, somos Europa y no Chiquidistan. Ahora sí que termino recomendando a mis lectores, aficionados y seguidores de la economía, algunos textos interesantes para soportar lo que se avecina electoralmente hablando. El primero que sugiero lean, es un libro titulado: Austeridad. Historia de una idea peligrosa (Ed. Crítica) y el autor es Mark Blyth, profesor de la Universidad de Brown.Una segunda opción es el libro de Yanis Varoufakis, actual ministro de Finanzas de Grecia y titulado: El Minotauro Global. Ed. Capitán Swing 2012). Como tercera opción, una obra muy didáctica y muy bien escrita, el libro de Thomas Piketty sobre El Capital en el siglo XXI editado en Fondo de Cultura Económica.

Con este video de uno de los iconos más importantes de la historia del rock americano, apelo a la inteligencia de todos, para ser capaces de caminar por el lado salvaje de la vida sin perder la cabeza.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *