Pearl Jam en 20 canciones (segunda parte)

La banda de Seattle, Pearl Jam.
La banda de Seattle, Pearl Jam.

La banda de Seattle, Pearl Jam.

(Primera parte)

Vitalogy (1995)

En abril de 1994 Kurt Cobain decide poner fin a su vida. Como un símbolo macabro, la época popular del grunge termina. Por si fuese poco, Pearl Jam (otro de sus referentes) decide torpedease a sí mismo. El éxito de sus dos primeros trabajos desquicia a unos rockeros alejados del viejo estereotipo frívolo y alocado. Aparecen los conflictos internos: el protagonismo absoluto de Eddie Vedder en la composición de las canciones provoca rechazo, hasta el punto de que Jeff Ament abandona el grupo durante un tiempo. La rabia y la ira de Ten y Vs. encontraban en la actualidad del grupo su realidad. Entre tanto tumulto, los de Seattle se enfrentan en litigio a la distribuidora Ticketmaster alegando un abuso de su posición para hacer fortuna aprovechándose  de grupos y fans. Ament y Gossard lideran la propuesta. La banda se planta y mantienen los precios de sus conciertos, renunciando a colaborar con la empresa. Las consecuencias del conflicto legal no pueden ser más perjudiciales: de 1994 a 1995 los conciertos se reducen de 150 a poco más de 80. La recuperación llegaría, paulatinamente a través de una pequeña compañía de venta de entradas.

La historia maldita de Pearl Jam con los baterías vive un nuevo capítulo. Dave Abbruzzese abandona  aduciendo problemas personales, si bien no faltan los que relacionan su marcha con la polémica con Ticketmaster. O con el rechazo por parte del grupo a la vida desenfrenada del rock-star. Para sustituirle llega Jack Irons, el hombre que provocó el encuentro entre Vedder y el resto. Más problemas: Mike McCready tiene que ingresar en un programa de rehabilitación para superar sus problemas con el alcohol y la cocaína. Mientras tanto, un proyecto paralelo ayuda a aliviar tensiones y a cohesionar la química perdida por parte de algunos miembros de la banda; acceden a colaborar como grupo de apoyo en las grabaciones del nuevo disco de Neil Young, Mirror Ball (1995).

Vitalogy se lanza en medio de esa incómoda atmósfera. Primero en edición especial de vinilo, después en disco compacto. Las expectativas levantadas por una nueva entrega de Pearl Jam, consagrados yo como defensores del rock más esencial, multiplica las ventas (hablamos de su segundo disco más vendido). Su prestigio reside en la naturalidad de su propuesta, alejada de extravagantes arreglos y de amplificaciones desmesuradas. Brendan O’Brien repite en la producción, y el álbum sorprende como el más ecléctico hasta la fecha. Sus composiciones oscilan entre el hard rock (a veces cercano al punk), las baladas acústicas y la experimentación, siempre en un tono crudo y sombrío que trasmite la incertidumbre y la cólera que acompañaban sus tensas grabaciones. Vedder se incorpora a la nómina de guitarristas, lo cual dota a las canciones de un mayor sentido rítmico, curiosamente en un disco que prescinde (casi al completo) de los solos de guitarra. No faltaron las voces críticas que tacharon Vitalogy de fácil acceso popular, sobre todo en comparación con la crudeza de Vs. Por su parte, las letras trasparentan la falta de privacidad, la indefensión ante los resortes de la fama, que sufren los miembros de la banda. Sin olvidar, por supuesto, el odio ante los abusos de la industria musical.

Spin the black circle

El primer sencillo de Vitalogy ganaría el único Grammy hasta le fecha de Pearl Jam en 1996 gracias a la Mejor interpretación de Hard rock, además de  ocupar el número once en el Billboard de rock moderno.  Spin the black circle recoge el testigo rítmico de Last exit. Y lo acelera hasta unas revoluciones que la emparentan con el punk más vertiginoso. La trascendencia de la pieza se asienta sobre uno de los riffs más potentes y compactos de toda la carrera del guitarrista Stone Gossard. La letra es toda una declaración de amor por los discos de vinilo. No faltan, eso sí, los que localizan en sus estrofas un paralelismo entre la adicción a la música y a las drogas.

Better man

Probablemente, la canción más comercial de toda la discografía de Pearl Jam. Un ramalazo pop, musicalmente hermoso, que la banda se negó a lanzar como sencillo por su apariencia accesible. A pesar de ello, su popularidad la hizo alcanzar el número uno en las listas de rock mainstream, durante ocho semanas consecutivas. Better man fue una de las primeras composiciones de Eddie Vedder para su anterior formación, Bad Radio. En ella el cantante despliega toda su sensibilidad vocal. Debajo de la cortina de los malos tratos, Vedder esconde un resentimiento  autobiográfico al descubrir la identidad de su verdadero padre. “Esta canción está dedicada al bastardo que se casó con mi madre”, sentenció el propio autor sobre una canción que guarda un estrecho vínculo con Alive.

Immortality

Melancolía grunge al servicio del lucimiento vocal de Vedder en una balada electroacústica con distorsiones en la melodía. A diferencia de la mayoría de las canciones del disco, Inmortality cuenta con su propio solo de guitarra. En el Billboard de rock mainstream ocupó el décimo lugar. Una letra existencialista reflexiona sobre la realidad de la muerte y su inevitable desenlace. O, como especulaban otros, una homenaje al fallecido Kurt Cobain. Una versión que negó la banda. Y es que antes existían versiones previas al fallecimiento del líder de Nirvana, aunque con pequeñas diferencias en su letra.

No code (1996)

El año 1996 se contabiliza a efectos oficiosos como el de la defunción del grunge. Kurt Cobain había muerto, Layne Staley se consumía enganchado a la heroína y Soundgarden anunciaba su separación. En medio de aquel ocaso del género aparece el disco maldito de Pearl Jam, el más polémico de su discografía. Con el riesgo de estancarse en una escena crepuscular, la banda decide ampliar su propuesta, evolucionar artísticamente y abrirse hacia nuevas propuestas experimentales. La madurez creativa se acerca en un periodo en el que la banda lucha por encontrar la estabilidad y la armonía entre sus componentes. La nueva propuesta, a pesar de enfrentar a buena parte de sus incondicionales, tiene efectos balsámicos para una banda que por fin encuentra los resortes para activar una convivencia armoniosa. El temperamento del nuevo batería, Jack Irons, también resultó fundamental para llegar al nuevo estado de paz.

Tras la dureza de Ten, Vs. y el más asequible Vitalogy, Pearl Jam experimenta en No code, de nuevo bajo la supervisión de Brendan O’Brien, con una paleta de influencias exóticas, rock de garage, sutiles melodías orientales y canciones habladas. Una ruptura sonora deliberada con sus primeras obras que no fue bien recibida por los más puristas del grunge, testigos atónitos del abandono de la rabia e insatisfacción de los tres primeros discos en favor de producciones más reflexivas y profundas. Las composiciones de Vedder se refugian todavía más en la espiritualidad, la moral y la introspección. Como curiosidad, por primera vez el cantante no firma la letra de una de las piezas de un disco. Es el caso de Mankind, acreditada por Stone Gossard, quien también hizo las veces de voz principal.

Hail, hail

Precedida por la tranquila Sometimes, No code arranca a la segunda con un estruendo hard rock que te sacude las entrañas desde su primer acorde. El segundo sencillo del álbum significa un punto de inflexión en las relaciones del grupo con los medios de comunicación, ya que su estreno se produjo en vivo en el programa de televisión de David Letterman. Vedder ruge como Roger Daltry (cantante de sus amados Who), mientras las guitarras desatan una tormenta que por momentos eclipsa su maravillosa letra. Una desgarradora historia de amor truncado.

Off he goes

El tercer sencillo del álbum fue Off he goes, una balada experimental de armonías sutiles en formato acústico. Sin grandes arreglos ni artificios, su atmosfera encandila por su gran sensibilidad. La mal asumida relación de Pearl Jam con la fama y sus restricciones inspira una canción que relata con dolor la ruptura entre dos amigos (autobiográfica, Vedder es uno de ellos) por culpa de la popularidad.

Yield (1998)

Tras el polémico No Code, el grupo continúa con su gradual transformación. Pese a la presión de parte de la crítica y del público, que reclamaban un regreso a los orígenes, Pearl Jam no cede en su empeño de alcanzar nuevas etapas reflexivas e innovadoras. En ese contexto aparece el respetado Yield. La madurez creativa continúa su curso. Una madurez impulsada por el nuevo clima de equilibrio que trasmitía la banda, a pesar de la traumática salida (sobre todo para Vedder) de Irons aquejado de problemas de salud. Otra vez problemas con la batería. El siguiente de la lista será un viejo conocido de la escena de Seattle. Matt Cameron, ex de Soundgarden, ingresa como sustituto de Irons.

Yield es el sucesor directo de No Code. Refleja la nueva identidad de la banda. El rock clásico, crudo y directo de siempre aderezado con interesantes momentos experimentales. Con una mayor voluntad, eso sí, de recordar sus raíces por medio de una tendencia menos rupturista. Siguiendo en la línea del trabajo anterior, otros miembros al margen de Vedder participan en la composición de algunas letras: Stone Gossard en No way y All those yesterday, Jeff Ament en Pilate y Low light. El concepto del álbum se inspira en las novelas Ishmael (Daniel Qunn), El Maestro  y Margarita (Mijail Bulgákov) y en algunos escritos de Charles Bukowski. Por otro lado, la nueva predisposición, menos arisca, hacia los medios de la comunicación y la industria de la música se evidencia con el regreso a facturar videos musicales (Do the evolution) y con la apariciones, cada vez más frecuentes, en distintos medios de comunicación (como The Late Show with David Letterman).

Given to fly

Tras la ruptura de No code, con el lanzamiento de Yield la banda pretende homenajear a sus primeros discos en algunas canciones. Es el caso de Given to fly, cuya onírica atmósfera recuerda ciertos pasajes de Ten. McCready construye la música en torno a uno de sus clásicos riff, con una melodía que recuerda un tanto al Going to California de Led Zeppelin. Por su parte, Vedder utiliza la letra para apuntar a uno de sus blancos preferidos: los críticos. Traza la fábula de alguien que no se rinde a pesar de los juicios negativos de los demás. El tema ocuparía durante seis semanas seguidas el número uno en las listas de rock mainstream.

Do the evolution

Sin llegar a ser lanzada como sencillo, Do the Evolution ingreso en la lista de canción más importante de rock moderno, al mismo tiempo que recibía dos nominaciones a los premios Grammy (mejor video musical y mejor interpretación de hard rock). Nueva pieza contundente cercana al punk. Destacan la potencia de los riff de guitarra y los alaridos de un Vedder desatado. Inspirándose en Ishmael, la novela del escritor Daniel Quinn, la canción reflexiona con ironía sobre los efectos apocalípticos de la tecnología en el futuro del planeta.

Binaural (2000)

El cambio de milenio no varía un ápice la hoja de ruta de los de Seattle. El grunge  ya forma parte del siglo pasado. Sin abandonar el clasicismo ni la introspección, con Binaural alcanzan la cima experimental de toda su carrera. El disco más denso de su carrera fue un desastre comercial que puso de acuerdo a seguidores y crítica. Su nombre hace referencia a la técnica de grabación usada para su grabación. Además Binaural significó el debut de Matt Cameron en el estudio.

Al mismo tiempo que el discó salía a la venta, la banda se marchaba a Europa para girar por primera vez en cinco años. Sin saberlo, un trágico incidente durante aquel verano marcaría su destino. Nueve personas murieron aplastadas durante la actuación de Pearl Jam en el festival Roskilde (Dinamarca). El accidente les afecta de tal forma que las viejas intenciones de separación reaparecen. La investigación policial achaca a problemas técnicos la responsabilidad del aciago incidente, lo que apacigua el sentimiento de culpabilidad. La gira continúa por Estados Unidos (el grupo celebra su décimo aniversario) pero, como homenaje a los caídos, eliminan del tracklist la canción Alive.

Light years

Un ejemplo del universo intimista e intenso de Binaural es Light years, una balada triste y nostálgica que recapacita sobre la pérdida de un ser querido. Compuesta siguiendo la fórmula habitual, Vedder para la letra, McCready y Gossard para la música, la canción llegó a situarse entre las veinte primeras en el Billboard de rock mainstream.

Riot act (2002)

La madurez ha llegado. Las reacciones del gobierno de Estados Unidos tras los ataques del once de septiembre y el dolor por la tragedia de Roskilde impulsan la implicación del grupo en cuestiones políticas y sociales. Es año de reelección, y Pearl Jam se sitúa al lado de los que critican a la administración de George Bush, llegando a participar en la gira Vote for change, junto a grupos como Dixie Chicks, Dave Matthews Band, R.E.M. o Bruce Springsteen. Al mismo tiempo, Eddie Vedder participa en la ceremonia de entrada de los Ramones en el Salón de la Fama del Rock and roll. Aquel acto coincide en el tiempo con la muerte del cantante de Alice in Chains, Layne Staley, por una sobredosis de heroína. El suceso impacta a Vedder, quien en su honor compondría la canción 4/20/02 (incluida en el disco recopilatorio de caras b, Lost dogs).

No sólo a nivel personal el grupo alcanza su plenitud. También a nivel musical han encontrado el equilibrio que andaban buscando entre los sonidos duros del inicio y la sensibilidad de su nuevo discurso, basado en el folk, la experimentación y un existencialismo que reflexiona sobre la dualidad vida-muerte. Como recuerdo para las víctimas de Rosklide, Riot Act incluye un experimenta vocal llamado Arc. Para asegurar la solvencia innovadora del trabajo, Pearl Jam contacta con un antiguo compañero surfista de Vedder, Kenneth Boom Gaspar, exótico teclista hawaiano. El álbum naufraga comercialmente.

I am mine

El primer single de Riot Act es toda una experiencia musical que nos hace sentir libre gracias a su melodía reconfortante y su letra reivindicativa. Un conjunto que conmueve por su sinceridad y la habitual melancolía que desprende la voz de Vedder. La letra reivindica la importancia del yo personal por encima de influencias externas.

Pearl Jam (2006)

Dos grandes novedades rodearon el octavo disco de estudio de Pearl Jam: por primera vez desde su disco debut, Brendan O’Brien no produciría ni mezclaría uno de sus discos. Adam Kasper, viejo colaborador de Soundgarden, sería su sustituto y el sonido de los de Seattle regresa a los orígenes. La potencia, la fuerza y la crudeza del hard rock se imponía como en los tiempos de Ten, Vs. y Vitalogy. Además, fue el primer trabajo que la formación producía lejos de Epic Records. En los estudios del sello J. Records, filial de Sony, la banda de Seattle grabaría su trabajo más coral y comunicativo.

El grupo, como ya hiciera en Riot Act, continúan implicándose en los problemas de índole sociopolítico: la guerra de Irak, el desastre del huracán Katrina, el abuso de las drogas, la pobreza, la religión, la soledad y la muerte. Con Pearl Jam, su álbum homónimo, las ventas respondieron de nuevo, conquistando el mejor puesto en las listas desde el año 2000.

Come back

La emotividad de Black, quince años después. Testimonio melancólico sobre el desamor, la soledad y la muerte. Las notas desagarradas de unas guitarras de ecos bluseros resaltan el sentimiento de tristeza. Junto a Parachutes y Gone, Come back completa el trío de baladas del disco.

Backspacer (2009)

Con Backspacer, el grupo estrena su propio sello discográfico: Monkeywrench Records. Ya en su propia casa reaparece Brendan O’Brien, quien no ejercía como productor de los de Seattle desde los tiempos de Yield. El disco de duración más corta de la discografía de Pearl Jam coincide con la propuesta más cercana al pop de su carrera, con una serie de piezas rock breves, sinceras, puras, directas y vitalistas de influencia folk y post-punk. No olvidemos que Eddie Vedder venía de componer la banda sonora de Into the Wild (Sean Penn, 2007), compuesto por emotivos y sencillos temas acústico de carácter folk.

The fixer

El primer sencillo lanzado de Backspacer rebosa frescura. La música lleva la firma del trío compuesto por Matt Cameron, Mike McCready y Stone Gossard. En armonía con el disco, propone una ráfaga de rock sencillo, directo y pegadizo. Una declaración positiva de intenciones que se acerca más que nunca al power pop.

Justh Breathe

Una de las canciones más hermosas compuestas por Pearl Jam. Su sensibilidad continúa la línea sonora del soundtrack de Into the Wild, primer trabajo en solitario de Eddie Vedder para su amigo el actor y director Sean Penn. Con el añadido de unos discretos arreglos de viento y cuerda, el disco nos regala un precioso tema acústico en forma de balada folk. La letra de Just Breathe es bella y emotiva. Reflexiona sobre la mortalidad, el arrepentimiento y el agradecimiento por todas las cosas buenas de la vida.

Lighning Bolt (2013)

Los años no pasan en balde: Peal Jam ya no es aquella banda que desprendía la rabia del grunge por los cuatro costados. Lógico. Tras casi dos décadas, el grupo ha madurado. Sin embargo, lo que nunca ha dejado de hacer es enarbolar, con total honestidad e integridad, la bandera del más puro rock. A su catálogo de rock clásico con incursiones experimentales ya han incorporado el folk como recurso habitual. La tranquilidad de ser sus propios jefes libera a un grupo que parece haber dejado en el pasado sus problemas de equilibrio. El trabajo en las composiciones de Vedder, uno de los mejores letristas de la historia del rock, refleja la misma madurez y las mismas preocupaciones que hace veinte años: el existencialismo, la rabia, la introspección o la inmortalidad.

Mind your manners

El primer sencillo del décimo disco de Pearl Jam recupera la crudeza y la ferocidad de sus orígenes. Una canción que recuerda mundo a la velocidad punk de Spin the black circle con una letra que destaca por sus intenciones de crítica social.

Pearl Jam en 20 canciones (primer parte).

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4 comentarios
  1. utrerin
    utrerin Dice:

    ¡Tenía ganas de esta entrada!

    No había escuchado apenas nada de Pearl Jam, pero me gustó mucho la bso de Into the wild, y tu recopilación mantiene el nivel bien alto.

    Creía que habría algún apunte más personal, al fin y al cabo, los sigues desde la adolescencia y cada canción tendrá una historia. Lo dejo caer por si hay un extremoduro.

    Por cierto, Nevermind, Ten, Use your illusion, Black album, y Blood sugar sex magic. En el.mismo año, o al menos eso dice éste.

    http://editorialorsai.com/revista/post/n3_cinco_discos

    Responder
    • Raúl Navarro Valiente
      Raúl Navarro Valiente Dice:

      Pearl Jam es un pequeño secreto a la sombra de Nirvana (al menos en España). Yo los disfruto más, me tocan mucho más la fibra sensible que Cobain y cía. Al hilo de tu apunte, más de una canción se me clavó como un cuchillo en alguna época de mi vida (es cierto que el comentario personal enriquecería el artículo; para el próximo). La voz de Eddie Vedder me parece, directamente, la más emocionante de la historia del rock.

      Poker de lujo. Nevermind y Ten popularizan el grunge a escala mundial. Añádele What’s the story (morning gloy)de Oasis y Parklife de Blur y te sale el triunfazo del rock independiente en los noventa.

      La bso de Into the wild es una preciosidad. ¿Viste la peli?

      Lo de Extremoduro está calentito, calentito…

      Responder

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