Motown, la gran familia del Soul

Tamla Motown

El clan Motown de gira por Reino Unido.

Tengo esta capacidad de encontrar el talento escondido en las personas que a veces ni siquiera ellos sabían que tenían. Soy un compositor de canciones, eso es lo que me gusta” (Berry Gordy, fundador de Motown).

Detroit, ciudad del estado norteamericano de Michigan, es conocida mundialmente por su industria automovilística. Compañías como General Motors, Chrysler o Ford la situaron en el mapa. Sin embargo, no fue su única seña de identidad. Durante la década de los sesenta la ciudad del motor se convirtió en el centro neurálgico de la música negra. Entre ruidos metálicos y cadenas de montaje nació Motown Record Company, la discográfica que terminaría de convertir el soul en un fenómeno popular y que fue capaz de darle nombre a un estilo propio. Berry Gordy, un antiguo empleado de Ford, expresaba sus inquietudes musicales escribiendo canciones para artistas de la ciudad como Jackie Wilson o The Matadors. En 1959 da un paso hacia adelante. Con el riesgo de comprometer un préstamo familiar, compra los estudios Hitsville (ciudad de éxitos, la previsión no pudo ser más acertada) en el número 2.648 de West Grand Boulevard , y pone los cimientos de la discográfica que llegaría a gobernar de forma patriarcal: Tamla Records (también conocido como Motown). Accto seguido convierte Hitsville en un estudio de grabación por el que desfilaría un sinfín de aspirantes a estrellas salidas del gueto, muchos de ellos consolidados como referentes de la música soul y el R&B. Con un total de 45 sellos diferentes su expansión sería imparable, hasta el punto de patentar su propia seña de identidad, el sonido Motown.

Mabel John, Mary Wells y Barret Strong fueron los primeros artistas en nómina de la compañía. Lista en la que también figuraban The Miracles, anteriormente conocidos como The Matadors, cuyo cantante principal, Smokey Robinson, llegaría a convertirse en uno de los principales compositores del equipo capitaneado por Gordy, además de ocupar la vicepresidencia de la discográfica. Junto a Robinson, el genial terceto formado por Lamont Dozier y los hermanos Brian y Edward Holland Jr. (conocidos artísticamente como Holland-Dozier-Holland), además de Norman Whitfield , Barret Strong y el propio fundador, se encargaría de construir un sonido y firmar una catarata de hits en cadena directos a la cima de las listas de éxitos. La parte instrumental correría a cargo de la banda de sesión The Funk Brothers. La fórmula Motown quedaba perfilada. Una receta que colocó más de cien números unos en el top ten las listas de ventas norteamericana, sin dejar nunca de lado su imagen de empresa familiar.

El sonido Motown.

Stevie Wonder y Marvin Gaye.

Unos jovencitos Stevie Wonder y Marvin Gaye.

Antes mencionábamos el sonido Motown. La música negra alcanzó su máxima expresión en la segunda mitad del siglo veinte con los ritmos pegadizos del soul, género de origen afroamericano que combinaba elementos del góspel y el rhytm and blues. ¿En qué consiste esta variación del soul? Sobre todo en su premisa incial de alcanzar a un público universal rompiendo las barreras racistas. Un ritmo todavía más acelerado que se acentuaba con la presencia de dos baterías, pianos, panderetas y palmadas, y con llamativas secciones de cuerda y viento. Unos arreglos arriesgados y originales que reflejaban el talante ambicioso de una nueva clase media negra. Las raíces gospel y blues determinaron las voces de los artistas de la casa, con un estilo de canto conocido como llamada y respuesta más propia de la música evangélica. Con cercanía y cotidianidad, las letras caían con demasiada frecuencia en temas románticos e intrascendentes. El poderío de las voces, incluyendo las seductoras respuestas del coro, acrecentaba el panorama emocional. Su legado llegó más lejos del ámbito de los circuitos negros, con un sonido inspirador para muchos sectores de la música popular. De hecho Motown acabó recibiendo el apelativo de The sound of Young America gracias al prestigio que alcanzó entre los jóvenes de todo el país sin distinción racial.

Problemas de regalías y de reparto de beneficios con el patriarca precipitó la salida de la compañía, en 1967, del trío Holland-Dozier-Holland. La gran familia del soul se fracturaba lentamente. Los números uno llegarían con menos frecuencia. La compañía intentó seguir adelante a fuerza de contratar nuevos talentos, al mismo tiempo que algunos componentes de las viejas formaciones se independizaban para dar un nuevo impulso a sus carreras. Fue el caso de Diana Ross de las Supremes o Smokey Robinson de los Miracles. Coincidiendo con el cambio de década, Gordy y compañía cambiaron la fría Detroit por la exuberante Los Ángeles.  Con el cambio de entorno, Motown fue perdiendo su identidad grupal; el trabajo en equipo fue sustituido por fogonazos individuales de talentos como Stevie Wonder, Marvin Gaye o Lionel Richie. Su futuro económico, no obstante, estaba garantizado, por lo que los siguientes años estuvieron marcados por la estabilidad económica.

Motown versus Stax.

Motown versus Stax.

Motown versus Stax.

No sólo de Motown vivía el soul. Otras dos empresas discográficas (Stax Record y Atlantic Record) rivalizaron con los de Detroit por ser la referencia del género. Stax Record, auténtica némesis de sus vecinos del norte se fundó en Memphis (Tennesse) por dos hermanos de raza blanda: Jim Steward, músico de influencias country y su hermana Estella Axton. A pesar de su origen, la versión sureña se entregó por completo a la sensibilidad negra y a los ritmos más desenfrenados. Con unos sonidos más crudos honró sus raíces del blues y el jazz para dar rienda suelta a su lado más salvaje y alborotador. Desde el lado de Stax se criticó a Motown por alejarse del espíritu agreste del soul, por su excesiva inclinación hacia la comercialización y por adaptar sus mecanismos a las costumbres de la industria del espectáculo blanca. Los sonidos más rebuscados y cuidados de orientación pop, así como las letras edulcoradas y románticas de los de Berry Gordy, no convencieron a unos artistas implicados en los conflictos raciales de la época. Artistas como Ottis Redding, Sam & Dave, Wilson Pickett, Rufus Thomas o Booker T & The MG’s.

Diana Ross & The Supremes.

Diana Ross & The Supremes.

La historia de tan legendaria discográfica no quedaría completa sin una buena ilustración audiovisual de sus principales hitos creativos. Con todos ustedes, Motown.

Money (That’s What I Want) (Barrett Strong, 1959)

El primer gran éxito de la compañía llevó la rúbrica de uno de sus primeros artistas en nómina, Barrett Strong. El propio Strong junto a su padrino Berry Gordy y Janie Bradford se encargaron de la composición de un tema que fue grabado por el primer sello de la discográfica, Tamla, y distribuido a nivel nacional por Anna Record, la hermana del mismo Gordy. La canción se coló directamente en el número dos de las listas de ventas de R&B. The Beatles, la banda más famosa dentro de la música popular de la historia, pagarían una enorme cantidad económica a Motown  por hacerse con sus derechos para versionarlo (posteriormente repetirían con Please mr. Postman, de The Marvelettes, o You beat me to the punch, de Mary Wells). Con el tiempo Barret Strong extendería sus funciones en la discográfica ejerciendo como compositor de Temptations.

 Shop around (The Miracles, 1961)

De forma casi predestinada, el primer número uno en las listas especializadas de R&B de la casa Motown llegó de la mano de The Miracles y su líder Smokey Robinson, mano derecha del patriarca Berry Gordy (ambos cofirmantes de la canción) y pieza fundamental en la consolidación mundial de la discográfica. Robinson, amigo desde la niñez de Diana Ross y encargado de firmar las composiciones de un buen número de los éxitos de Supremes, Temptations o Mary Weels (Bob Dylan llegó a calificarlo como “el mejor poeta americano vivo”), alcanzó tal grado de complicidad con Gordy que se convirtió al unísono en vicepresidente y cuñado. Incluido en Hi! we’re The Miracles, el primer álbum editado por la compañía (junto a The soulful moods de Marvin Gaye), Shop around alcanzó al mismo tiempo la segunda posición en listas pop.

Please Mr. Postman (The Marvelettes, 1961)

Tras alcanzar la cima del Billboard especializado en música negra, Motown conquistó las listas pop con el debut de The Marvelettes con el sello Tamla gracias a Please Mr. Postman. Con la cándida y melosa voz de Galdys Horton al frente, acompasada por la instrumentación de The Funk Brothers Marvin Gaye a la batería, la autoría de la canción viró hasta que en 2006 el Salón de la Fama de los compositores la adjudicó a Brian Holland, Robert Bateman y Freddie Gorman. De nuevo los Beatles pescarían en Motown para enriquecer su repertorio, incluyendo el cover de Please Mr. Postman en su Whith the Beatles (1963). En 1975, una nueva versión de The Carpenters repetiría en lo alto del Billboard Hot 100. Más orientas a los sonidos populares y, por supuesto, menos reconocidas que las Supremes, el grupo vocal femenino no quedó huérfano de temas inolvidables gracias a la maravillosa capacidad de los compositores y productores de la compañía para encadenar hits inolvidables. Desde Galdys Horton a Katherine Anderson, por las inestables filas de The Marvelettes desfilaron las voces más bellas de la época.

Do You Love Me (The Contours, 1962)

La idea de Berry Gordy cuando escribió Do you love me era que Temptations, quienes todavía no habían logrado entrar en el top 40 con ninguno de sus temas, la grabaran. Finalmente, y tras no localizar al quinteto, desconocedores de las intenciones de Gordy, regaló la oportunidad a The Contours. Fieles a su cita con Motown, los grupos de la Invasión británica no tardaron en versionar el tema. El homenaje en está ocasión corrió a cargo de The Hollies.

Mary Wells. My Guy (1964)

En Mary Wells encontramos a la primera gran diva del clan Motown. Sin el poderío vocal de sus sucesoras, la intérprete acuño éxitos de todos los colores. Para muestra un botón. Nominada en 1963 a los Grammy por You beat me to the punch, dos años después conquistaría las listas pop con My Guy. Bajo el sello Smokey Robinson en la producción y composición, la canción sería versionada por otras estrellas del soul como Supremes, Sister Sledge, Petula Clark o Aretha Franklin.

Dancing in the Street (Martha & The Vandellas, 1964)

Que artistas como The Mamas & The Papas, Mick jagger, Van Halen o David Bowie se pongan de acuerdo para homenajear una mismo canción no puede ser una casualidad. Dancing in the Street, de Martha & The Vandellas, tiene el honor de ser uno de los himnos urbanos de Estados Unidos más recordados de todos los tiempos. Fue en 1962 cuando Martha Reeves se unió a The Vandellas. Dos años antes de que por primera vez una producción Motown, escrita en esta ocasión por William Mickey Stevenson, Ivy Jo Hunter y Marvin Gaye, asaltara las listas de éxitos británicas. En contraposición al estilo dulce y algo naif de Marvelettes o Supremes, el sonido de Vandellas se alejó de las sendas pop con un alcance más crudo, agresivo, vitalista y recargado.

Baby Love (The Supremes, 1964)

De humildes chicas de gueto a celebridades de la música internacional. La carrera de las Supremes retrata el lado amable de la música, el de los cuento de hadas y sueños cumplidos que culminan en gloria. El trío de Detroit, cuya formación más reconocida (la inicial) contó con Diana Ross, Mary Wilson y Florence Ballard, trasciende la mitología soul para entrar como un guante en los circuitos pop. Así fue como un tema Motown se coló por primera vez en lo más alto de las listas de ventas de Reino Unido. Baby love, otro muesca en el revólver del equipo Holland-Dozier-Holland, ilustra un repertorio versátil que se supo adaptar al soul, al doo woop, el disco y la psicodelia. Los números uno se sucedían con fluidez (Where did our love go, Come see about me, Stop! in the name of love, Back in my arms again, You Can’t Hurry Love). En 1968, coincidiendo con la publicación de Reflections, Diana Ross asume todo el protagonismo. El grupo cambia su nombre por Diana Ross & The Supremes, mientras Florence Ballard era remplazada por Cindy Birdsong.

My Girl (The Temptations, 1964)

Los Temptations no pudieron inaugurar de mejor forma la etapa David Ruffin como líder vocal. Con My girl, otra de las genialidades de Smokey Robinson acompañado en esta ocasión de Ronald White (otro Miracle), el quinteto se coronó en las listas pop además de, claro, en las especializadas de música negra. En esta ocasión las versiones de un nuevo tema Motown también llegaron de sus rivales sureños de Stax, con el cover más cercano al blues del inmortal Otis Redding. Los Stones, Mamas & The Papas o Michael Jackson (con pasado en la compañía) tampoco se resistieron a interpretar a su manera tan pegadiza canción. Ya con el ex miembro de Commodores Dennis Edwards como cantante principal, el grupo proporcionaría a la discográfica en 1969 su primer premio Grammy con el single Cloud nine, dándole la bienvenida a una nueva era de soul psicodélico. En 1977 el quinteto desertaría para firmar con Atlantic Records, uno de los grandes rivales de los de Gordy.

I can’t help myself (The Four Tops, 1965)

Cuatro compañeros, cuatro amigos desde los tiempos de secundaria, fueron capaces de mantener intacta la formación original más allá de los éxitos y los fracasos. La historia, aunque extraña, es real y pertenece a la biografía de otro de los conjuntos estrella de Motown: The Four Tops. Con I can’t help my self, firmada y producida por Holland-Dozier-Holland, relevaron a las Supremes en el número uno (en listas populares y especializadas) con unas de las melodías más pegadizas de los sesenta. Tan sólo un años después repetirían experiencia con Reach out (I’ll be there).

I heard it through the grapevine (Gladys Knight & The Pips, 1967)

Un par de años antes de que Marvin Gaye le diera carácter internacional, Gladys Knight, la emperatriz del soul, & The Pips se asomaron a los puestos punteros de las listas pop con I heard it through the gravepine, con la impronta de Norman Whitfield y Barret Strong. Bien es cierto que en los planes de la compañía entraba que Smokey Robinson & The Miracles se hicieran con las riendas del proyecto; desdichadamente Berry Gordy no quedó satisfecho con el resultado por considerarlo demasiado suave. Tres cuartos de lo mismo sucedió con la segunda opción, Marvin Gaye, al menos en primera instancia. El cuarteto familiar fue la apuesta más soul de la oferta Motown hasta el punto de encabezar un sello subsidiario de la compañía bautizado como (¡vaya!) Soul, destinado a competir con las producciones más indómitas de Stax y Atlantic. El mismo año de la publicación de I heard it through the grapevine, la discográfica coparía los tres primeros puestos de listas de ventas con dicho tema, For once in my life de Stevie Wonder  y Love child de Diana Ross & The Supremes.

ABC (The Jackson 5, 1970)

Un jovencísimo Michael Jackson, acompañado de sus cuatro hermanos mayores, creció musicalmente tutelado por sus padrinos de Motown. Los de Gary (Indiana) colaboraron en la evolución del soul con nuevos sonidos funk y disco. La mayoría de sus éxitos, ABC incluido, fueron escritos por un equipo de la compañía conocido como The Corporation, formado por Berry Gordy, Freddie Perren, Alphonzo Mizell y Deke Richards, afincado ya en las playas californianas, lejos del viejo Hitsville studio. La carrera del grupo se desvincularía de la protección de Gordy cuando en 1976 son contratados por CBS Records, en la actualidad Sony music.

What’s going on (Marvin Gaye, 1971)

Para muchos de los gurús de la industria musical, What’s going on de Marvin Gaye vino a ser una especie de analogía negra del Sargent Pepper de los Beatles. Una década atrás ficha por Tamla-Motown como batería de estudio en los primeros trabajo de The Miracles y Stevie Wonder. Al poco contrae matrimonio con Anna, la hermana de Berry Gordy, mientras con el apoyo de Vandellas consigue hacerse un nombre dentro de la compañía. El mencionado álbum (producido y escrito en su totalidad por el propio Gaye) supone un verdadero hito dentro de la música popular, repleto de sofisticadas y sensuales melodías de influencia jazz y clásica, que acompañaban unas románticas, a la par que comprometidas letras. La canción homónima, por cierto, se inspiró en un episodio real de brutalidad policial presenciado por Renaldo Obie Benson, cantante de Four Tops, quien participaría posteriormente en su composición.

Superstition (Stevie Wonder, 1972)

Un jovencito de doce años, ciego desde su nacimiento, graba para los de Detroit el primer álbum en convertirse en número uno (Fingertips Part 2, 1963). Una década después, con una sólida y popular carrera (muy aceptada por el público blanco), Stevie Wonder consigue el Grammy a la mejor canción R&B con Superstition (compuesta y producida por él mismo). Los primeros setenta fueron tiempos de renovación soul. La psicodelia y el movimiento hippie recorrieron Norteamérica, y las nuevas hornadas de la música negra promovieron su propia fusión en la búsqueda de nuevos sonidos. Un caballo al que también se apuntaron las viejas estrellas, consolidando además un nuevo estilo relacionado con la música sinfónica. La revolución disco estaba en marcha, y los ritmos más agresivos preparaban el camino para el desembarco del funk.

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