Luz al final del túnel

Luz al final del túnel

Pronto tendremos la posibilidad de comprobar si de verdad veremos algo de luz al final del túnel, expresión muy manida por los medios de comunicación que la utilizan como gancho periodístico, para advertir a la sufrida población de la inminente salida o fin de la crisis. Y todo este asunto es muy relativo, en unos días comienza la Semana Santa o también la Semana de Pasión. Los datos que maneja el sector hotelero (Encuesta de ocupación hotelera) y los restauradores de la Comunidad Valenciana confirman las previsiones de visitas y de pernoctaciones en nuestros hoteles y apartamentos en las playas y zonas urbanas con el fin de pasar unos días de asueto en nuestro soleado territorio. Cruzaremos los dedos para que no se tuerza el buen tiempo que nos está haciendo y nuestros visitantes puedan broncearse, al menos para coger tono de cara al próximo verano.

Considero que tenemos dos pruebas, dos tests de mercado para saber si de verdad la estrategia del gobierno es conforme a las buenas prácticas de gestión económica o por el contrario no llegan al aprobado raspado. Si como dicen las previsiones va a haber un lleno total, en principio es un buen dato ¿Por qué? Sencillamente entiendo que las familias de Castilla o del País Vasco, etc. están hartas de tanta tensión mediática por la crisis, la hipoteca, la devaluación salarial, etc. De todos modos para venir al Este hace falta contar con un presupuesto para gastos, desde la gasolina o los billetes del AVE hasta las facturas de las comidas y cenas en los bares y restaurantes. Por lo que las familias que lo gasten piensan que a  esto de la crisis le queda una “cortá de pelo”. A veces también funciona el mecanismo de la ilusión monetaria. Pero lo que va delante va delante. Ya nos arreglaremos cuando volvamos; y es que esta crisis se ha hecho muy larga e interminable. Y los años pasan para todos, así que a disfrutar de los calamarcitos y la cervecita por lo que pueda pasar.

Y a esto voy ahora, lo que pueda pasar. Los sesudos economistas nos siguen dando la badana con la deflación, con la tasa de paro que vamos a estar así hasta dentro de cinco o seis años más, para volver a las cifras de paro de antes de la crisis. Es necesario que la economía española crezca al 2% mínimo para pensar en creación de empleo. Durante las ultimas semanas, nos revela la ciencia estadística, se está creando puestos de trabajo pero muy precarios, contratos a tiempo parcial y con salarios devaluados. Esto es así, lo tomas o lo dejas. No se puede dejar pasar porque si no lo aceptas lo piílla otro colega y además estás fichado para el cobro del subsidio.

El tema sigue duro, ahora el gobierno esta actuando de forma políticamente correcta, se acercan elecciones, significa que hay que meter más dinero en los bolsillos de los españoles y recibir el espaldarazo de algún organismo internacional que apoye las tesis de recuperación económica del gobierno y en un plis plas nos subimos de nuevo al becerro de oro. Ya nos volveremos a caer dentro de dos años.

A nadie nos preocupa que la deuda siga creciendo, que los ajustes bancarios están todavía a medias, el deficit publico está por corregir, repito la tasa de paro sigue arriba , en el 25%. Pero da igual, crece la economía sumergida y todos contentos. Además vienen los Rolling Stones en junio al Bernabeu y tenemos elecciones europeas en mayo. Este será el segundo test de mercado político que os comentaba, será un indicador muy fiel de lo que vaya a pasar en las municipales y en las generales en 2016. Lo bueno de este modelo de gestión pública es que hay tiempo para todo, además se producen, según Cospedal, milagros económicos de un mes para otro. Antes disponían de la maquina de hacer billetes, ahora las palancas para contentar o cabrear al personal son los impuestos y los salarios, lo que los economistas llaman política fiscal y de rentas. Los subo y los devalúo según la conveniencia electoral del partido gobernante de turno. Esto ya lo decía el maestro Keynes y su discípulo del MIT y Premio Nobel de Economía en 1970, Paúl Anthony Samuelson, del MIT en Massachusetts.

De momento aprovecho para disfrutar de la victoria ayer miércoles de mi Atlético de Madrid, especialistas en el sufrimiento cotidiano. Ahora nos toca disfrutar de las mieles del éxito y de una óptima gestión en vestuarios. Al final se aprenderá por parte de los coaching la filosofía del cholismo. Recuerdo que la última vez que asistí a un concierto de Sus Satánicas Majestades fue en el estadio de Luís Companys, de modo que acompaño este subidon atlético con el ritmo más rollingstoniano.

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