Los drones llegan a casa

Los drones llegan a casa

Los drones llegan a casaDurante los últimos días de Semana Santa y, aprovechando que dísponía de tanto tiempo libre me dispuse a dar un paseo por un centro comercial. Y como buen aficionado a las nuevas tecnologías acabé dando un vistazo a la sección de electrónica de una gran superficie. Cual fué mi sorpensa cuando, entre tablets y portatiles encontré una exposición de drones. Aunque es cierto que no disponían de una amplia gama me sorprendió mucho encontrarlos expuestos claramente para el mercado doméstico.

En el pasado ya contamos en Quemarropa Magazine sobre otros usos para los drones, como son para la grabación de imágenes cinematográficas que, de no ser por estos ingeniosos artefactos, no podrían haber sido rodadas. Y aparte del uso extrictamente militar para el que fueron ideados inicialmente. En esta ocasión os presentamos la novedosa aplicación de los drones con fines lúdicos.

Algo que no nos cuentan cuando adquirimos uno de estos pequeños drones equipados con videocámara es que la normativa española prohibe hacerlos volar en espacios abiertos sin las correspondientes licencias. Su uso tiene que llevarse a cabo en recintos cerrados. Aún teniendo la licencia de vuelo no es posible sobrevolar casco urbanos ni aglomeraciones de personas. Estas normativas no son infundadas, ya que existen precedentes de accidentes muy sonados, como el que sucedió en la diada de Barcelona, en el que resultaron cuatro personas heridas por la caida de un dron que grababa el evento.

Muchos de estos accidentes suceden debido a la inexperiencia de los pilotos. De tal forma que en ocasiones los drones pueden acabar saliendo del radio de acción de los controles del piloto. Es por ello que los fabricantes están poniendo empeño en ampliar las medidas de seguridad, de tal forma que ya existen algunos modelos que en el momento en que pierden la señal de radio o detectan unos niveles de batería por debajo de lo recomendable, automáticamente toman rumbo al emisor.

Como siempre observamos en todos los ingenios tecnológicos se tiene a reducir el tamaño a la mínima expresión. Los modelos que se encuentran en el mercado tienen un peso que parte de los 100 gramos. Pero ya existen prototipos que todavía no han llegado a los mercados que tienen pesos inferiores a los 50 grámos y que tiene el tamaño similar a una plusera. En los próximos mesese veremos salir al mercado un abanico de modelos mucho mas amplio del ofrecido actualmente. En cuanto al precio encontramos los modelos más básico partiendo desde poco mas de doscientos euros hasta modelos para sofisticados alcanzando un valor de 600 euros.

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