¿Hacia dónde va nuestra economía?

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keynesUna vez más tenemos que hablar de la complicada situación política que viene padeciendo España desde el pasado 20 de diciembre. Está siendo imposible poder afinar las estrategias partidistas de las cuatro formaciones actualmente en liza. Si en los próximos días no hay acuerdo, Felipe VI tendrá que disolver el Parlamento y anunciar la convocatoria de unas nuevas elecciones generales para el 26 de junio. Es difícil entender que esto nos está pasando, comprendo las respectivas ideologías y principios de estos partidos. Lo que ya me cuesta entender es el exceso de ego y protagonismo de sus líderes. No se está trabajando por la estabilidad y el futuro de este país. Si todos ellos hubieran antepuesto el objetivo de sacar a España de este barullo político en el que se encuentra, seguro que ya se habría producido algún tipo de acuerdo o pacto para alcanzar una investidura, y la formación de un nuevo gobierno que acometa la segunda fase de reformas necesarias para sanear las cuentas publicas, y los diferentes déficits fiscales generados por el excesivo gasto publico producido en las autonomías, unas más dilapidadoras que otras.
De cualquier modo, las cosas están como están y no hay nada más que hacer, solamente esperar resultados electorales que permitan, con la máxima celeridad, la creación de un nuevo ejecutivo. A continuación ver qué programa económico se piensa desarrollar para la próxima legislatura, eso si, siempre supervisado por la Comisión Europea y sus lideres más exigentes y rigurosos. Una vez España disponga de un equipo económico, tendrá que iniciar un proceso largo y complejo de negociación, para conseguir una vuelta de tuerca más en el proceso de consolidación fiscal. Llegados a este crucial momento, presumimos que el programa de ajustes no será fácil de digerir para las capas sociales más necesitadas. El grado de desigualdad sufrirá un tremendo impacto en la sociedad española, si ya de por si, gozamos de un inusitado nivel de pobreza energética y un porcentaje de desempleados que ya no perciben ningún tipo de ayuda social, me temo que las protestas de sindicatos y partidos anti austeridad serán otra vez actualidad.
Durante este tiempo, con un gobierno en funciones, España ha perdido de manera notable los beneficios y ventajas para nuestra estabilidad económica que podríamos haber conseguido, aprovechando una coyuntura monetaria favorable por los tipos de interés negativos, incluso por el buen precio del crudo y además por el tipo de cambio euro/dólar. Lo que se suele denominar “el viento de cola” de los beneficios extra que he comentado. Naturalmente, la gestión de la cosa pública está casi paralizada hasta el nombramiento de un nuevo presidente electo que sea capaz de formar un gobierno en toda regla, mientras tanto las inversiones se encuentran en lista de espera y también buen porcentaje de las empresas se encuentran a la expectativa. No podemos anticipar ninguna programación económica. Todos los procesos de inversión están muy pendientes del color del gobierno y de su intensidad reformista, ¿o alguien está pensando en una solución de izquierda revolucionaria?
Ahora, en estos instantes, solo queda pensar que el próximo gobierno tiene arduas tareas por delante. Pero sobre todo, trabajar para incentivar a las empresas PYMES para la creación de empleo juvenil, formación de aquellos jóvenes que ni estudian ni trabajan, la famosa generación perdida. Establecer definitivamente el estudio y diseño de un plan de inversiones para robustecer los canales de la innovación. Controlar el gasto suntuario de toda la administración pública: Diputaciones y Ayuntamiento. Autonomías y Gobierno Central. Estoy convencido que se programarán reformas de calado, pero todo lo que no pase por un apoyo incondicional al tejido empresarial, no conseguirá impulsar la economía española: fiscalidad, regulación laboral, comercio exterior, financiación PYMES y autónomos.
No olvidamos la necesidad y urgencia por la continuidad de una feroz campaña para combatir el fraude y la evasión fiscal. Tolerancia cero hacia las corruptelas de los políticos y de los partidos. A ver si aprendemos de una vez: A la política se va para trabajar por este gran país que es España y que gracias a muchos factores internos y externos nos visitan más de 60 millones de turistas al año. Y lo ven y disfrutan todo, turismo rural, playa y cultura en su sentido más amplio, desde la gastronomía hasta el descubrimiento del arte y la pintura española. Y además ayudan al PIB. Esto hay que mimarlo, cuidarlo. Y así todo. O nos reconvertimos políticamente o, por el contrario, no podremos seguir los pasos de nuestros socios en Europa, con lo que esto significaría. De modo que, siempre más Europa y más responsabilidad a los diferentes lideres políticos. Entiendo y asumo que será difícil, pero no hay otro camino.
En recuerdo a la figura del economista John Maynard Keynes (1883 – 1946), del que conmemoramos el 70 aniversario de su fallecimiento, un 21 de abril. Un hombre de gran talento y humanidad y que tanto aportó al conocimiento de la ciencia económica en los libros y en la política económica aplicada, en la mayoría de las economías de mercado. Por ello, pongamos los cimientos para estimular los animal spirits entre los empresarios españoles.
Próximos a la celebración del día del Libro y conmemorando el 400 aniversario del nacimiento del genial Miguel de Cervantes Saavedra, os dejo con un vídeo que promociona una obra musical liderada por el maestro Jordi Savall y que repasa todo el cancionero del tiempo de Cervantes.