“El hacinamiento en los dormitorios obliga a que algunos internos duerman de pie amarrados a las literas”

Centro penitenciario en la Ciudad de México (Fuente: losgrillos.com).
Centro penitenciario en la Ciudad de México (Fuente: losgrillos.com).

Centro penitenciario en la Ciudad de México (Fuente: losgrillos.com).

Día tras día escuchamos en los telediarios de todo el mundo situaciones y conflictos en los que se incumplen los derechos humanos, una terrible situación que se da en todos los continentes del planeta. Verónica Grajales, abogada experta en derechos humanos, nos cuenta de una forma muy clara y directa la situación que se vive en el mundo y más concretamente en México. Transmitiéndonos de primera mano lo que ocurre en los centros penitenciarios de todo el país, además de darnos su visión personal sobre dichos asuntos.

¿Qué son los derechos humanos?

Los derechos humanos son las prerrogativas fundamentales que deben gozar todas las personas y que son inherentes a su calidad de humano, por lo que bajo ninguna circunstancia pueden embargarse, enajenarse o ser sujetos de comercio. Tales derechos son: el derecho a la vida, a la libertad, a la igualdad, a tener una vida libre de tortura y otros tratos crueles inhumanos o degradantes, derecho a la seguridad jurídica, al debido proceso, entre otros.

¿Cómo ves la situación mundial de los derechos humanos?

Si bien es posible advertir que en el ámbito internacional los gobiernos han externado su preocupación y voluntad política por brindar una mayor protección a los derechos humanos, en el ámbito material no se han visto grandes resultados. Desafortunadamente seguimos observando violaciones sistemáticas a derechos humanos atribuidos a servidores públicos, siendo que son estos los encargados de proteger, respetar y garantizar dichas prerrogativas.

Para ejemplificar lo anterior, la Constitución mexicana reconoce la figura del arraigo, institución que atenta y contraviene todos los tratados internacionales en materia de derechos humanos. Estados Unidos, país que se ostenta como uno de los más grandes defensores de los derechos humanos, sigue sin brindar a sus gobernados un sistema de salud que garantice la atención médica de sus habitantes, atentando contra el derecho a la salud y a la vida. Otro grave ejemplo de incumplimiento de derechos humanos son las terribles cacerías de inmigrantes en la frontera con México.

Así podemos citar desafortunadamente muchos ejemplos. Sin embargo, no todo es negativo, la evolución de la exigencia social presiona a sus gobiernos al punto de modificar su discurso e impulsan la protección de derechos, construyendo una estructura jurídica que sirve de fundamento legal que habrá de ser considerado por el órgano jurisdiccional al momento de resolver un caso concreto.

¿Qué situación se vive en México?

Sobre la situación que se vive en México, considero que las sentencias condenatorias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en contra del Estado Mexicano nos dan un buen panorama de la situación que se vive, aunado a que dichas resoluciones no se han acatado en su totalidad por el gobierno federal, o al menos no en la parte sustancial. Por ejemplo, en el caso de la desaparición del señor Radilla Pacheco se condenó al estado mexicano, entre otras cosas, a modificar el artículo 57 del código de justicia militar con la finalidad de que los delitos cometidos por militares en los que la víctima fuera un civil dejen de ser conocidos por el Supremo Tribunal Militar y tratados como faltas disciplinarias, para ser resueltos por tribunales del fuero común. No obstante, dicha modificación no se ha verificado ni se ha presentado la iniciativa para esos efectos.

Así también, es posible advertir en los distintos medios de comunicación social que las ejecuciones sumarias, las desapariciones forzadas, las detenciones arbitrarias, la violencia de género dentro de las mismas instituciones gubernamentales, las extorsiones en las penitenciarías por parte de los mismos custodios y directores de los que deberían ser centros de readaptación social, violaciones aberrantes al debido proceso cometidas por jueces y ministerios públicos, atentados a la libertad de expresión en contra de periodistas principalmente, entre muchas otras formas de violación de derechos humanos, desafortunadamente continúan siendo una terrible constante en este país.

¿Cuál ha sido su experiencia profesional en el campo de derechos humanos?

Mi colaboración en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, se centró principalmente en el análisis de presuntas violaciones al derecho al debido proceso y sistema penitenciario. De lo anterior puedo decirte que nuestro sistema de justicia carece de una perspectiva de respeto a las libertades más básicas de las personas. Casos como el expuesto en el documental de “Presunto Culpable” son el pan de cada día en nuestros juzgados penales. Los defensores de oficio trabajan a marchas forzadas por la excesiva carga de trabajo y descuidan aspectos fundamentales de la defensa, lo que conlleva en la mayoría de los casos a una sentencia condenatoria dictada de manera indebida por un Juez que pareciera trabajar por cuota. Lo anterior, sin mencionar el que el principio de presunción de inocencia nació en la legislación mexicana como letra muerta, ya que la larga lista de delitos graves permiten a los encargados de perseguir e investigar los delitos, así como a los encargados de impartir “justicia”, procesar a un individuo y privarlo de su libertad, mucho antes de acreditar plenamente su participación en el hecho delictivo.

En relación al sistema penitenciario puedo decirte que una vez que entras a un Centro de Readaptación Social, no vuelves a ver las cosas del mismo modo. El hacinamiento en los dormitorios obliga a que algunos internos duerman de pie amarrados a las literas. Los alimentos, o el rancho, como lo llaman los habitantes de estos centros, son insalubres e insuficientes. Las unidades médicas están sobre saturadas y no cuentan con los materiales necesarios para atender a la población, por lo que son las familias las que deben conseguir en muchos casos los medicamentos que los internos requieren para atender sus afecciones, eso sí cuentan con familia que les visite.

Aunado a las fallas estructurales, la corrupción impera todos los Centros Penitenciarios, y es encabezada por los Directores y autoridades de los mismos. Todos los internos deben de pagar una cuota cada vez que les pasan lista, es decir, tres veces al día. Los custodios extorsionan a los internos para no mandarlos a módulo de castigo o bien para permitirles acudir a la unidad médica.

En fin, eso es solo un pequeño resumen. Desafortunadamente, no parece que la situación tienda a mejorar, por el contrario, las condiciones se ven cada vez más complejas por la sobrepoblación y falta de recursos.

¿Cuáles serían algunas posibles soluciones para que no se violasen los derechos humanos?

Se debe partir de la educación. Las personas no conocen sus derechos, y es por eso que en muchos casos éstos se vulneran impunemente. Educar sobre las prerrogativas fundamentales que poseemos como personas, y establecer mecanismos accesibles, sencillos y gratuitos para hacerlos valer, son acciones indispensables para lograr una cultura de respeto a los derechos humanos.

Ya para finalizar la entrevista, agradecerte su tiempo y darte la palabra para alguna cosa más que se nos haya quedado en el tintero.

Únicamente agregaría que para que el sistema de defensa de derechos humanos opere debidamente, se debe garantizar la independencia de los órganos de defensa. El nombramiento del presidente de las Comisiones de Derechos Humanos debe ser un proceso de indudable transparencia, de lo contrario nos exponemos a que dicho órgano pierda libertad de acción real y se convierta en un gestor de la autoridad. Es por ello, que la ciudadanía debe mostrar especial interés en la forma en la que se elige al Ombudsman, ya que es éste quien habrá de representar los intereses sociales en conflicto con la

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