Diego Rivera, artista y revolucionario

Diego Rivera preparando varios de sus pinceles.
Diego Rivera preparando varios de sus pinceles.

Diego Rivera preparando varios de sus pinceles.

Riendo alegremente, me cogió de la mano y me llevó por toda la casa, que parecía estar vacía, hasta su cuarto. Hizo desfilar ante mí todas sus pinturas. Estas, su cuarto y su chispeante presencia me llenaron de una alegría maravillosa. No lo sabía yo entonces, pero Frida ya se había vuelto lo más importante de mi vida.

Diego Rivera.

Hace unos días se cumplió el cincuenta y seis aniversario de la muerte de Diego Rivera, a día de hoy su arte y su forma de ver el mundo siguen estando presentes en México y muchos lugares del mundo. Considerado como uno de los máximos pintores del muralismo a nivel mundial, en su arte plasmó de una forma sublime las realidades y políticas que se vivían en su país.

Diego Rivera nació el 8 de diciembre de 1886 en la bonita ciudad mexicana de Guanajuato, pero pronto, a la edad de seis años se mudó con toda su familia a Ciudad de México. Allí estudió en el taller del grabador José Gudalupe Posada, quién lo influenció decisivamente, y en la Academia San Carlos hasta el año 1902 que decidió abandonar, porque no era lo que el buscaba. En 1907 el gobernador de Veracruz le concedió una beca que permitió poder irse a España a estudiar pintura. Pasó muchos años entre España, Francia e Italia, formándose en el cubismo, el postimpresionismo y estudiando el arte renacentista. Adquirió muchos conocimientos mientras se codeaba con  artistas de gran renombre como Pablo Picasso entre muchos otros. En 1917 tuvo su primer hijo con la pintora Angelina Beloff. El niño murió al año siguiente. En 1919 tuvo una niña con Marievna Vorobieva-Stebelska, que nunca reconocería pero si mantendría económicamente.

“La Creación” (1922), pintada en el anfiteatro Simón Bolivar en la Escuela Nacional Preparatoria.

“La Creación” (1922), pintada por Díego Rivera en el anfiteatro Simón Bolivar en la Escuela Nacional Preparatoria.

En 1921 regresó a México para participar junto a otros artistas en el renacimiento de la pintura mural. Su primera obra fue “La Creación”, pintada en el anfiteatro Simón Bolivar en la Escuela Nacional Preparatoria. Ese mismo año Diego Rivera fue participe de la organización de la Unión de Trabajadores Técnicos y Plásticos, además de ser uno de los fundadores del Partido Comunista Mexicano. Durante esos años pintó numerosos murales sobre la historia y sociedad de su país en diferentes edificios públicos, aunque fue en el año 1927 cuando realizo su obra maestra “La tierra fecunda” en la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo.

En 1932 cruzó la frontera exponiendo y trabajando en Estados Unidos. Allí pintó un mural para el Instituto de Bellas Artes de Detroit y un fresco, “Hombre en la encrucijada” para el nuevo edificio de la RCA en el Rockerfeller Center de Nueva York, que fue destruido poco después de acabarse la obra ya que contenía un retrato de Lenin. Un año después, Diego volvió a pintarlo esta vez para el Palacio de Bellas Artes de México. Durante los años siguientes realizó varias obras, una en la escalera monumental del Palacio Nacional de Ciudad de México, en la que interpretó de forma muy personal la historia de su país. Pintó dos grandes murales en el Instituto Nacional de Cardiología y en el Hotel del Prado una de sus obras más importantes “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”. Sus últimos trabajos fueron en el Estadio de la ciudad universitaria de México y en el Teatro Insurgentes.

“Hombre en la encrucijada” (1932), mural que pintó Diego Rivera en el Rockerfeller Center de Nueva York y que fue destruido, posteriormente se pintó en el Palacio de Bellas Artes de México.

“Hombre en la encrucijada” (1932), mural que pintó Diego Rivera en el Rockerfeller Center de Nueva York y que fue destruido. Posteriormente se pintó en el Palacio de Bellas Artes de México.

Diego Rivera tuvo una vida amorosa muy ajetreada, en la que se casó cuatro veces además de tener siempre un gran número de amantes. Tuvo varios hijos con diferentes mujeres, que además fueron sus musas en una buena parte de sus obras. Pero fue una desconocida chica veinticuatro años más joven que él quién lo conquistó definitivamente. El 21 de agosto de 1929 contrajo matrimonio con la pintora Frida Kahlo, de la que hablaremos en Quemarropa próximamente. Frida y Diego tuvieron una relación muy extraña y abierta, ambos se permitieron tener relaciones fuera del matrimonio. En 1940 tras varias discusiones, se divorciaron pero tan solo un año más tarde se volvieron a casar y estuvieron juntos hasta la muerte de Frida en 1954. El “Sapo-rana”, apodo que utilizaba Frida cariñosamente con Diego, se volvió a casar un año después con Emma Hurtado, que permanecería a su lado hasta el día 24 de noviembre de 1957 que murió en su casa estudio de San Ángel en Ciudad de México.

“Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central” (1946-1947), pintado por Diego Rivera en el Hotel del Prado.

“Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central” (1946-1947), pintado por Diego Rivera en el Hotel del Prado.

Un peculiar artista con una personalidad increíble que todavía sigue muy presente en el arte y en la vida del país que le vio nacer. Ya solo queda recomendaros alguna lectura de las numerosas biografías que existen y si tenéis la oportunidad  visitar sus obras repartidas por diferentes lugares de México. Debemos conocer el Museo Diego Rivera-Anahuacalli, un edificio con características de la arquitectura teotihucana y azteca que diseñó el propio Diego, pensado para albergar su gran colección de piezas precolombinas y como espacio para diferentes expresiones artísticas, buscando la esencia cultural del México prehispánico. En este museo dedicó gran parte de su tiempo y de su dinero, para devolverle al pueblo mexicano todo lo que él había recibido, además de cumplir con el ideal de promover la riqueza cultural y la creatividad. Otra de las visitas obligadas, que además tienen una entrada conjunta, es al Museo Frida Kahlo. Allí Diego vivió durante todo el matrimonio con la pintora mexicana y en él podemos encontrar parte de la colección de piezas prehispánicas. Ambos museos se encuentran en Coyoacán, en el sur de Ciudad de México.  Muy cerca de allí, en San Ángel podemos visitar el Museo Estudio Diego Rivera, donde el artista realizó una gran parte de sus obras y pasó los últimos años de su vida. Allí podemos encontrar varias exposiciones que difunden la vida y obra de este irrepetible artista mexicano.

Diego Rivera y Frida Kahlo en La Casa Azul.

Diego Rivera y Frida Kahlo en La Casa Azul.

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