Camino de Santiago, el Camino de las Estrellas

La Cruz de Ferro. Camino Francés.

La Cruz de Ferro. Camino Francés.

Seguramente habréis escuchado cientos de veces hablar sobre la ruta Xacobea, Santiago, los peregrinos, el Camino Francés, albergues y refugios, etc. ¿Qué es el Camino de Santiago? Es un trayecto, una ruta que recorren peregrinos venidos de cualquier parte del mundo, para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se encuentran las reliquias del apóstol Santiago.

El origen de este recorrido se remonta al siglo IX, según cuenta la leyenda un monje llamado Pelayo descubrió en el bosque de Libredón una antigua necrópolis romana y otra visigoda. En ese momento el cielo se despejó y comenzó una lluvia de estrellas que caía en un lugar concreto, ese hecho lo interpretó como una señal divina, buscando encontró un sepulcro. Pelayo comunicó al obispo Teodomiro lo que había encontrado en lo que él llamaba Campo de Estrellas (Compostela). Tras investigar la tumba, certificó que eran los restos del apóstol Santiago y de los discípulos Teodoro y Atanasio que lo acompañaron desde tierras palestinas. Este hecho llego a oídos del rey Alfonso II el Castro, que organizó un viaje junto a sus nobles al llamado Campo de Estrellas para construir una pequeña iglesia dedicada a Santiago. En poco tiempo, este lugar fue adquiriendo una gran relevancia, se construyeron edificaciones alrededor del santuario y acabó siendo un punto importante de afluencia de personas devotas, convirtiéndose junto con Roma y Jerusalén en uno de los principales lugares de la cristiandad, de esta forma apareció la Ruta Jacobea o Camino de Santiago.

Camiño das Estrelas. Camino Francés.

Camiño das Estrelas. Camino Francés.

Durante la edad media el Camino fue muy transitado por gente que venía de todas partes de Europa. La peste negra que desoló el continente en el siglo XIV fue el motivo de que las peregrinaciones descendieron considerablemente y el Camino de Santiago quedase en el olvido durante cientos de años. Fue en el último cuarto del siglo XX cuando en esta ruta centenaria se produjo un resurgimiento de las peregrinaciones, la promoción turística y la fama justamente ganada de espiritualidad fueron clave para ello. El último empujón que ayudo al Camino de Santiago vino por parte de la UNESCO, que lo declaró Patrimonio de la Humanidad en el año 1993.

¿Por qué hacer el Camino de Santiago? Hoy en día, en un mundo cada vez más materialista y consumista, las personas necesitamos desconectar de nuestra vida, trabajo, familia, rutina. Y qué mejor que coger una mochila, llenarla de lo indispensable e irnos a recorrer una ruta medieval llena de leyendas, caballeros templarios, monasterios, campos de cultivo, bosques, que nos hará desconectar y sentirnos en otra época. Un camino que mezcla espiritualidad y retos personales, una experiencia que nos ayudará a encontrarnos a nosotros mismos y darle sentido a muchas de nuestras preguntas.

Campos de cultivo. Camino Francés.

Campos de cultivo. Camino Francés.

¿Cómo se hace el Camino de Santiago? Para empezar decidir si lo vamos a hacer a pie, bicicleta o caballo, después elegir el camino que queremos hacer y desde que lugar empezar. El más transitado y conocido es el camino francés, pero también hay otros como el portugués, el vía de la plata, el del norte, el del sureste, entre otros muchos. Lo siguiente, tener tiempo y ganas de recorrerlo. También es bueno estar algo preparado físicamente y tener costumbre de caminar a diario, el Camino es algo que puede hacer casi todo el mundo, cada persona a su ritmo. Una vez tenemos preparada la mochila, hay que viajar a la ciudad dónde tengamos pensado empezar, buscar el albergue de peregrinos y allí nos facilitarán una credencial que tendremos que ir sellando a lo largo de todo el camino en albergues, iglesias, monasterios, etc, que nos servirá para demostrar que hemos hecho el Camino de Santiago. A lo largo de todo el recorrido encontraremos numerosos albergues de peregrinos, algunos públicos y otros privados, en principio os recomiendo los públicos que suelen ser algo más económicos y utilizados por los peregrinos. Aunque en casi todas las guías y webs que hablan del Camino de Santiago aparecen etapas con una distancia determinada, sólo son recomendaciones, ya que las etapas las hace personalmente cada uno, dependiendo de tus condiciones físicas y de los kilómetros que puedas recorrer cada día.

En la mochila llevaremos lo indispensable, ya que todo el peso descansará en nuestra espalda y cuanto menos peso llevemos, menos se resentirá. Es recomendable que la mochila no pese más del 10% de nuestro peso. El Camino se puede realizar en cualquier época del año, aunque por razones climatológicas es aconsejable hacerlo entre primavera y verano. Esto también nos ayudará en el peso, ya que la ropa que usaremos será mucho más ligera que si lo realizáramos en invierno.

Una experiencia única que nos abrirá la mente, nos ayudará a mirar en nuestro interior, despejarnos de nuestro día a día y pasar un tiempo disfrutando de la naturaleza, de pueblos con historia, monasterios y leyendas, a la vez que compartir momentos mágicos, de solidaridad y espiritualidad que nos inundarán en el Camino de las Estrellas. ¡Buen Camino!

Catedral de Santiago de Compostela.

Catedral de Santiago de Compostela.

Algunos consejos sobre que llevar en la mochila para hacer el Camino durante primavera y verano:

  • Una mochila cómoda y con cintas para que puedas agarrarla aparte de la espalda, en cintura y hombros.
  • Un calzado bueno para andar, lo más recomendable es una bota baja de trekking, aunque mucha gente lo hace con zapatillas deportivas o incluso sandalias.
  • Unas sandalias de goma que nos sirvan tanto para ducharnos cómo para que el pie descanse una vez finalizada la etapa.
  • No llevar más de tres cambios de ropa interior y tres camisetas de manga corta, recomendables las transpirables.
  • Un pantalón largo y dos cortos, que sean cómodos para caminar.
  • Un impermeable para protegernos de la lluvia, muy habitual en el Camino. También es recomendable llevar un cubre mochilas o un plástico para proteger todo nuestro equipaje.
  • Protector solar y una gorra o sombrero para protegernos la cabeza.
  • Una sudadera o forro polar por si el tiempo empeora.
  • Un pijama, que también puede ser un pantalón corto y una camiseta cómoda que podamos utilizar para todo el día si fuese necesario.
  • Un saco de dormir ligero y pequeño.
  • Bañador y una toalla de fibra, que nos ayudará a llevar menos espacio y peso en la mochila.
  • Bastones para andar, nos ayudará a caminar más ligero y tener más puntos de apoyo para nuestro peso.
  • Pastilla de jabón para lavar la ropa a mano. En muchos albergues no hay lavadoras y tendremos que hacerlo en cualquier pila o grifo. También llevar pinzas para tender y algunos imperdibles.
  • Bolsa de aseo con lo mínimo para nuestra higiene personal. Recomendable llevar tapones para los oídos, nos ayudarán a dormir en muchas ocasiones.
  • Un pequeño botiquín con Aspirinas o paracetamol, cinta adhesiva de papel para protegernos algunas zonas del pie que nos roce con el calzado. Betadine y aguja e hilo para curarnos las ampollas que nos puedan salir tras las caminatas. Una pequeña tijerita o navaja multiusos también puede sacarnos de más de un apuro.
  • Un gran consejo para evitar las ampollas y rozaduras, todas las mañanas embadurnar los pies con vaselina antes de ponernos los calcetines, esto evitará roces a la vez que hidratará nuestros pies.
Mochila de un peregrino.

Mochila de un peregrino.

Fotografía: Antonio Muñoz Hernández.

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  1. […] de esta ciudad gallega es hablar del Camino de Santiago, una ruta milenaria que te llevará por lugares de leyenda. Si se puede, no hay mejor forma de […]

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