Back in the USSR

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Otro conflicto político que se traduce en crisis monetaria y financiera, a vuelta con el oso ruso. La cabezonería y militarismo de Vladimir Putin obligan a los inversores internacionales a cubrirse de los probables riesgos en los que se encuentra inmersa la economía rusa. La caída libre del precio del barril de petróleo está ocasionando tremendos daños colaterales a uno de los emergentes más importantes, esta irreversible e imparable caída del crudo hasta los 60 $ está arrastrando al rublo y a la Bolsa de Moscú.  Es por lo que en algunas ocasiones se habla del carácter lúgubre de la economía, en realidad el comportamiento de las variables financieras no es espontáneo, no obedece a un movimiento sísmico de la economía, o a un cabreo de los economistas rusos motivados por ataques de hackers capitalistas. Esta sinrazón en un país que había despegado ya de un pasado ciertamente lúgubre, una región rica en recursos minerales y energéticos, de hecho venía abasteciendo de gas y petróleo a la Republica Federal de Alemania. Así como la aparición y consolidación de una clase poderosamente rica , la denominada oligarquía rusa, son ya famosas y muy reconocidas las millonarias inversiones en la Unión Europea, inversiones mediaticamente espectaculares comparando equipos de futbol en Inglaterra así como participando en grandes empresas. En España también han tenido un notorio protagonismo en la costa este, en la ribera del Mediterráneo, con sonadas inversiones hoteleras y adquisiciones de grandes construcciones en las zonas de ocio y playa. No podemos olvidar la otra cara de la moneda, el surgimiento de violentas organizaciones mafiosas relacionadas con el blanqueo de capitales.

La economía en sí como ciencia social es indolora, objetivamente neutral. Sin embargo la codicia y la avaricia de los gestores y administradores que se ocupan de conducir a los países hacia el bienestar y la felicidad social hacen y deshacen a su antojo sin contar con la población, de repente organizan unilateralmente la destrucción de las sociedades de bienestar e incluso van más allá desestabilizando la paz territorial e invadiendo militarmente regiones pacificas de ciudadanos libres y menesterosos. Consiguiendo causar la desesperación y muerte de miles de compatriotas. Todo el esfuerzo económico de trabajo, ahorro, pequeñas inversiones se esfuma, se volatiliza en un instante.
Hace muy poco tiempo, comentaba en este sitio la eufórica concentración de líderes políticos que conforman el poderoso G-20. Si hacemos un poco de memoria y recordamos los telediarios, allí estaba entre toda la parafernalia global, el mismísimo Vladimir Putin, como si nunca hubiera roto un plato. Nadie de los allí presentes presumía que poco tiempo después y despidiéndose de la bella y feliz ciudad australiana, Brisbane, asistiríamos a una radicalización de la situación económica de la vida política y económica de la potencia rusa. Ni siquiera calmaron los ánimos conquistadores de Putin la presentación de una hamburguesa típica denominada “Big Bad Vlad”, auténtico “sabor G-20”. Ciertamente esperaba que además de las famosas 800 medidas que de allí salieron para arreglar la crisis mundial también se alcanzara un acuerdo formal de Putin y la corte diplomática rusa con la Unión Europea y los EEUU con la finalidad de no continuar con los ataques e invasiones militares en Ucrania. En la actualidad estamos en riesgo bélico permanente, hoy no existen grandes político de Estado capaces de negociar hasta la extenuación con el fin de evitar un conflicto regional, hay demasiada ambición monetaria, excesivos egoísmos personales que hacen inevitable la aparición de escenarios de guerra en todos los continentes. De ahí la inutilidad filosófica y practica de los credos políticos e ideológicos. Hoy encontramos violencia política en la mayoría de países y zonas geopolíticas diversas, la ideología es menospreciada, salvo honrosas excepciones. Si analizamos la Historia, quizá haya sido así siempre, es probable que así sea. Naturalmente en tiempos pasados las noticias llegaban con retraso, los teletipos y las agencias de noticias no disponían de las tecnologías tan sofisticadas que existen actualmente y además, lo más importante no existía Internet. Hoy casi disponemos de los ataques y violencia física y económica en tiempo real. Al hilo de este hecho sociológico y tecnológico, estamos celebrando el centenario de la Primera Guerra Mundial y todavía hoy nos estamos enterando gracias a la recuperación y cuidado de las imágenes de aficionados pudiendo visualizarlas desde casa. Asi mismo también vemos imágenes “en directo” de la crisis del 29 en los EEUU, por ejemplo. Para terminar solamente hacer una reflexión acerca de la necesidad urgente de solicitar a los mandamases de la gobernanza del planeta que extremen las políticas de cooperación para acabar con la manipulación de las ideas que conducen a crear inestabilidad económica, provocando la desesperación de los más desfavorecidos en todos y cada uno de los países. De no actuar con rapidez esta economía y política global nos lleva hacia un suicidio colectivo. Para relajar la tensión nada mejor que escuchar este mítico tema de los Beatles. Recomendable revisar el Álbum Blanco.

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