2016: El año del Mono de Fuego

año del mono

año del monoRetomamos la actividad laboral una vez celebradas las fiestas navideñas y la llegada de un nuevo año, asimismo apenas recordamos las elecciones del pasado 20-D. En este primer apunte del año es obligado decir algo sobre las expectativas políticas y económicas para los próximos meses, a lo sumo nos atrevemos a opinar sobre el futuro más inmediato, la incertidumbre lo acapara todo y no disponemos de bola de cristal ni tampoco capacidad visionaria de gurú instalado en la torre de marfil. Sencillamente emplearemos el sentido común y un poco del seny catalán.
Comienza el año y cualquier ciudadano se puede preguntar qué va a pasar con la política y con la economía. ¿Podemos permanecer tranquilos y confiados? ¿La coyuntura política económica nacional e internacional es estable en estos momentos? Evidentemente no predomina ni abunda la estabilidad, más bien se palpa cierta inquietud en los mercados bursátiles internacionales, arrancando en China y arrastrando a todas las bolsas mundiales, nuestro IBEX 35 incluido. El entorno político en España es, de todo menos tranquilo. Se han celebrado unas elecciones generales, el pueblo soberano ha demandado un cambio de política, pero los mismos protagonistas que tanto nos prometían, no son capaces de organizarse y formar un nuevo gobierno que inicie una etapa importante en el campo de las reformas económicas y sociales que necesita urgentemente nuestro país. La verdad es que no tenemos una cultura de pactos, nos cuesta despojarnos de nuestros egos y ceder todos un poco en beneficio de la mayoría deseosa de empezar una nueva era en la vida política cotidiana. Este acuerdo de todos permitiría continuar con la transformación social y económica que está demandando la sociedad española. Una vez más se cumple la inoperancia de los líderes políticos, una de sus obligaciones contraídas con los votantes es la de ser capaces de organizar la vida parlamentaria y anticiparse a las necesidades políticas y sociales que necesitan los ciudadanos en su más amplio espectro ideológico.

Si, por el contrario se demora esa urgencia en la formación de un nuevo gobierno,y toca volver a votar el próximo mes de marzo, volveríamos a experimentar un retroceso, no solo político sino también económico, al igual que nos veríamos afectados por un peligroso sentimiento de frustración ante la imposibilidad y el fracaso en la búsqueda de consenso entre las diferentes formaciones. No debemos continuar por ese complicado camino de fomentar las fobias entre las diferentes formaciones políticas. Esta encrucijada perjudica ya mismo la toma de decisiones económicas de los empresarios y agentes económicos tanto nacionales como internacionales. Ya he comenzado diciendo que la situación económica internacional no es del todo buena, existen todavía lagunas importantes en el proceso de crecimiento mundial, el estancamiento secular que pronosticó el economista Alvin Hansen en los años posteriores a la Gran Depresión del 29, y que en estos días nos recuerda otro gran economista americano Larry Summers en su blog publicado en el digital del Financial Times. Hay que cuidar muy mucho la sensibilidad de los mercados financieros en estos momentos, no despertar a la prima de riesgo de su feliz letargo en España. Pensemos que la tasa de ahorro de este país es muy baja, seguimos necesitando a la banca internacional para continuar financiando todas las reformas que precisa la reconstrucción de nuestra maltrecha sociedad, cada vez más desigual. Debemos cuidar también mucho la competitividad de las empresas españolas, sabemos que gracias a las exportaciones de bienes y servicios la balanza de pagos se encuentra más saneada. Por eso hay que continuar creciendo en ese aspecto, potenciar la creación de comercio, conquistar y consolidar nuevos mercados, esto implicará que se puedan crear más empresas y al final conseguir mejorar la creación de empleo, uno de los objetivos básicos de cualquier gobierno español para los próximos diez años. Ser una economía basada en el conocimiento, en la I+D, en la innovación. Educación y formación para todos los estamentos académicos y para todos los españoles. Esa es la base de volver a ser un país serio, responsable y culto. Capaz de tomar decisiones relevantes cuando sea necesario. Ser también capaces de votar libremente y quitar de la escena política y parlamentaria a aquellos que no lo estén haciendo bien.

El próximo 7 de febrero celebaraemos el año nuevo chino, esta vez representado como año del Mono de Fuego 2016, un año según el calendario chino, lleno de riesgos y retos. Un año en el que los proyectos propuestos y trazados social e individualmente sufrirán una suerte muy diversa, tendremos que trabajar duro para llevar a buen puerto lo que nos hayamos propuesto. Este Año del Mono nos viene pintiparado a nuestro país, tenemos grandes retos, un gran proyecto de país y un pueblo con muchas ganas de salir adelante y esquivar poco a poco los daños colaterales de ese dichoso estancamiento secular que nos está provocando tantos dolores de cabeza. Para terminar subrayamos la extrema necesidad de alcanzar un acuerdo político, sea mediante la conformación de una gran coalición (PP, PSOE y Ciudadanos) o bien cualquier otra razonable y sensata colaboración que permita dar estabilidad al país durante al menos dos años. No olvidemos que estamos siendo observados por nuestros socios, la Comisión Europea y desde luego por, el Fondo Monetario Internacional. Somos un país maduro, creo que todos sabemos lo que deseamos, y además tenemos a nuestro vecinos, los helenos, que al final han podido reconducir su difícil situación.

Quiero recordar en este primer artículo a dos artistas que han fallecido en esta primera semana del año. Se trata del pianista de jazz Paul Bley, nacido en Montreal, desarrollando su carrera musical en los EEUU, y el audaz e innovador músico y director de orquesta nacido en Francia, Pierre Boulez, conocido mundialmente por su peculiar forma de entender e interpretar la música.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *