Último tango en París

Último tango en París

Último tango en París

“- Escucha, quiero que nos miremos uno al otro.
– Es bonito no saber nada el uno del otro.
– Sí.”

“Oh la la, oui mon amour, danser un tango à Paris” Y no precisamente, en Disney Land Paris. No me imagino bailándolo con Micky Mouse & Cía…
Esta semana os traigo una película donde os retomará un bienestar de relax. Rememorando mi filmoteca particular,  un dia de lluvia, bajo un foulard de sofá y unas cuantas palomitas a uno de esos tuppers que buscamos para ponerlas y se nos cae el resto detrás, decidí de nuevo verla.
Si comparamos con el film de “Nueve semanas y media”, desde mi punto de vista cinéfilo, no tiene nada que ver, aunque en algunas escenas, quizá sí que tenga que ver el parecido trato con el que se ruedan las escenas eróticas.

“Último tango en parís” es una película franco-italiana del año 1972 rodada y dirigida por Bernardo Bertolucci, donde la mayoría de sus películas transcurren en escenarios aparentemente intrascendentes, con la importante excepción de un grupo de películas ambientadas a lugares más exóticos, una ciudad entrañable como París.
Su gurú cinematográfico Bertolucci, se ganó una nominación al Oscar a mejor dirección, y es recordada por contener una de las escenas de sexo más fuertes del cine convencional no pornográfico.
La película tambien contiene una buena banda sonora, creada por Gato Barbieri, considerado uno de los mejores saxofonistas latinoamericanos de la historia del Jazz, influenciado por Carlos Santana entre otros, encontrando varios de sus éxitos musicales “Europa”, “I want you” y “Last tango in Paris”.

Último tango en París: mantequilla para todo.

Protagonizada por ambos actores fallecidos, Marlon Brando a una edad madura (Paul) y una adulta pubescente,  Maria Schneider (Jeanne), trata de la caracterización del fuerte erotismo que pasa a la historia del cine una violación, ya que en esa época y en general el tratamiento de la temática erótica desde una óptica inusual, causarían un gran impacto en la sociedad.
Esta escena fué real y pedida por Marlon Brando, rodada solamente una vez y con lágrimas verídicas de la protagonista. Nada más pensarlo, deben ponerse los pelos como escarpias…

Es curioso, por que cuarenta años despúes, se supo de que esta escena de violación fue muy real -aunque negada por cineasta y actor en su día- ya que salió a la luz afirmando que fue improvisada por Brando el consentimiento de este, sin saber lo que la actriz fuera a pasar. La idea se les ocurrió mientras estaban desayunando, donde el actor comenzó a untar una baguette con mantequilla, y sus miradas se hicieron cómplices, siguiendo sin el más mínimo remordimiento con el “racconto” de la vivencia en escena.
Así pues, decidieron no decirle nada a la actriz para obtener una reacción de la plaqueta mucho más realista sobre su papel como adolescente de veinte años. Vamos, sodomizada totalmente.

Desde aquí, aunque sea un buen celuloide, no tiene ni debe ocurrir esto. Que mejor, no dar ideas, sino divulgar películas cuyos directores y actrices en conjunto, nos dejen un buen rato, largo y ameno para poder seguir disfrutando del mundo del cine.
Con su trailer original y su banda sonora, os invito a que, llegando el otoño, apetece ver buen cine, acompañado o no, de un buen respiro, en casa y sin entreactos. Buena semana, cinéfilos.

 

 

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